Jimmy Carter, presidente de EEUU entre 1977 y 1981.


El expresidente de Estados Unidos Jimmy Carter ha advertido este miércoles, en vísperas del primer aniversario del asalto al Capitolio, de que el país "se tambalea" y ha avisado de que se corre "un riesgo real de conflicto civil".

"Los estadounidenses deben dejar de lado las diferencias y trabajar juntos antes de que sea demasiado tarde (...) Nuestra gran nación ahora se tambalea al borde de un abismo cada vez mayor", ha expresado Carter en un artículo de opinión para el diario 'The New York Times' recogido por la cadena CNN.

Asimismo, el que fuera inquilino de la Casa Blanca entre 1977 y 1981 ha lamentado que "los promotores de la mentira de que las elecciones fueron robadas" se han "apoderado de un partido político", lo que, considera, ha derivado en que se haya "avivado la desconfianza" en el sistema electoral estadounidense.
Han aprovechado la desconfianza que han creado para promulgar leyes que facultan a las legislaturas partidistas para intervenir en los procesos electorales (...) Buscan ganar por cualquier medio, y se está persuadiendo a muchos estadounidenses para que piensen y actúen de la misma manera, amenazando con colapsar los cimientos de nuestra seguridad y democracia". ha denunciado.

Es por esto que Carter ha trasladado su temor a que aquellos derechos por los que se ha luchado "tan duro a nivel mundial", en alusión al derecho a unas elecciones libres, justas y participativas, se hayan vuelto "peligrosamente frágiles en nuestra nación".

Así, el expresidente ha enumerado cinco acciones necesarias que la clase política del país debe afrontar "para que la democracia estadounidense perdure". "Debemos exigir que nuestros líderes y candidatos defiendan los ideales de libertad y se adhiera a altos estándares de conducta", ha señalado.

Carter ha pedido a los ciudadanos del país que se pongan de acuerdo sobre las normas constitucionales y se respeten más allá de sus diferencias políticas, ha instado a una reforma electoral para garantizar el acceso y la confianza a las elecciones, ha hecho un llamamiento a abandonar la polarización y la violencia en la política, y, finalmente, ha remarcado la importancia de abordar el problema que supone la desinformación.

Hace un año el exmandatario ya se mostró crítico con los actos violentos sucedidos en el Capitolio estadounidense, un gesto al que también se unieron los expresidentes Barack Obama, George W. Bush y Bill Clinton.

Carter fue el presidente número 39 de Estados Unidos y ocupó la Casa Blanca hasta ser derrotado por el republicano Ronald Reagan en 1980, cuando buscó la reelección.

En 2002 fue reconocido con el Premio Nobel de la Paz por su labor humanitaria. Además, es el expresidente que más tiempo ha vivido una vez abandonó la Casa Blanca.