Buenos Días

A una década del horror de Tamaulipas

Álvaro Cruz Rojas / Editor Jefe

viernes 21, agosto 2020 - 12:00 am

Hace casi diez años despertamos horrorizados al enterarnos de una matanza en un lejano pueblo del estado mexicano de Tamaulipas, al noreste de ese país: 72 migrantes habían sido asesinados por el cartel de los Zetas, entre ellos 14 salvadoreños.

Los detalles de la matanza siguen causando escalofríos cuando uno los repasa y además es un recordatorio permamente de los peligros de la migración irregular, único camino que lamentablemente tienen los menos afortunados para intentar salir de la pobreza endémica que los afecta o de la inseguridad que los acosa.

Eran 58 hombres y 14 mujeres, con las manos atadas hacia atrás, asesinados de balazos en la espalda, y luego apilados y puestos a la intemperie. Una imagen horrorosa. Las autoridades mexicanas presumen que los 72 migrantes fueron secuestrados y extorsionados. Buscaban que sus familiares en Estados Unidos pagaran su rescate y como no lo lograron, fueron asesinados.

publicidad

Solo nos enteramos una semana después de los hechos y aunque las autoridades mexicanas lograron la captura de los supuestos pistoleros, los cerebros de la matanza nunca pagaron por sus actos.

Aquello fue una pesadilla y sigue siéndolo para las familias que perdieron a sus parientes en aquel intento fallido. La migración ilegal está llena de caminos de perversidad, coyotes inescrupulosos que no solo estafan a las familias, sino que venden a los migrantes como si fueran animales de carga, otros los explotan sexualmente u obligan a traficar drogas. Muchísimos más pierden la vida en el intento como vimos hace unos meses con aquel padre y su bebé ahogados en el río Bravo.


Todos esos episodios son horribles, pero lo de Tamaulipas es algo inolvidable que debe seguir siendo un grito en demanda permanente de justicia.





RECOMENDACIÓN DE LA REDACCIÓN



Opine y Comente

Diario El Mundo abre este espacio de opiniones para que se pueda debatir, construir ideas y fomentar la reflexión. Por eso, pedimos que se evite hacer uso de ataques ofensivos, que incluyan malas palabras, de lo contrario nos reservamos el derecho de publicación.

Recuerde que este es un medio que está para generar opinión constructiva.