Apple no tiene planes de emitir su propia moneda, desmarcándose así de otros gigantes tecnológicos como Facebook, que hace unos meses anunció su intención de lanzar la criptodivisa Libra, según ha asegurado el consejero delegado de la multinacional, Tim Cook, quien ha defendido que el fabricante del iPhone es el primer contribuyente mundial y paga sus impuestos donde debe hacerlo.

"Creo profundamente en que el dinero debe seguir siendo un asunto estatal. No me siento cómodo con la idea de que un grupo privado cree una moneda competidora", asegura Cook en una entrevista concedida al diario francés 'Les Echos', donde se muestra partidario de que la moneda, igual que cuestiones como la defensa, debe permanecer en manos de los estados.

"Elegimos a nuestros representantes para que asuman las responsabilidades del Gobierno. Las empresas no son elegidas, no tienen que ir por este terreno", añade.

Por otro lado, tras el lanzamiento de la AppleCard el pasado verano en EEUU, Cook señala que la compañía estudia extenderse en otros países, aunque subraya que Apple necesita confiar en socios locales, ya que en EEUU colabora con Goldman Sachs. "No pretendemos convertirnos en un banco", apunta el consejero delegado de Apple, añadiendo que "el mundo no necesita una nueva tarjeta de crédito. Necesita repensar la tarjeta de crédito".

EL MAYOR CONTRIBUYENTE MUNDIAL.
Asimismo, el ejecutivo defiende la importancia que tiene pagar impuestos para financiar servicios públicos y subraya que Apple es "el mayor contribuyente mundial".

De este modo, cuestionado sobre la polémica que rodea a la fiscalidad aplicada a las grandes multinacionales tecnológicas, Cook sostiene que Apple "siempre ha pagado sus empresas donde crea valor". "La cuestión que se nos plantea a las multinacionales es si pagamos nuestros impuestos en el sitio correcto. Pensamos que sí", apostilla.

A este respecto, el consejero delegado de Apple recuerda los procedimientos en curso en Europa, donde la compañía ha sido condenada a devolver 13.000 millones de euros en beneficios fiscales en Irlanda declarados ilegales, y expresa su esperanza de que la cuestión de la fiscalidad de las grandes tecnológicas "se decida a nivel de la OCDE". "Lo que hace falta es un programa global diseñado a nivel de los países de la OCDE", añade.

CONFÍA EN UN ACUERDO ENTRE EEUU Y CHINA
Respecto de las posiciones defendidas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la guerra comercial abierta con China, el máximo ejecutivo de Apple señala que el inquilino de la Casa Blanca plantea preguntas válidas sobre el acceso al mercado chino, los desequilibrios comerciales, la competencia y la protección de la propiedad intelectual.

"Creo que habrá un acuerdo comercial con China. Espero que cada país renuncie al incremento de los aranceles", apunta.