Imagen ilustrativa sobre la violencia en Honduras/Europa Press.


Tres dirigentes del Partido Nacional de Honduras fueron asesinados en distintos sucesos ocurridos en los últimos días en Tegucigalpa, tras lo cual la formación política pidió a las autoridades hondureñas que utilicen "todos los recursos" para encontrar y castigar a los culpables.

Dagoberto Villalta, dirigente local, fue asesinado el martes por la mañana frente a su casa, ubicada en la colonia Obrera de Tegucigalpa. Poco después, otro mando municipal, Marcial Martínez, murió acribillado a tiros, según contaron los vecinos, citados por el diario hondureño 'El Heraldo'.

Estas dos muertes se suman a la de Óscar Obdulio Licona, otro miembro del Partido Nacional que también fue acribillado en la capital hondureña el pasado 30 de enero. Semanas antes había denunciado amenazas de muerte.

"Condenamos enérgicamente los últimos acontecimientos donde tres grandes dirigentes de nuestra institución política han sido vilmente asesinados en diferentes zonas de la capital de la República", dijo el Partido Nacional en un comunicado.

El partido del presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, reclamó que se "utilicen todos los recursos (...) para dar con los responsables de estos sucesos que han dejado un inmenso daño".

Además, pidió a la cúpula 'nacional' "mantenerse expectantes y que denuncien cualquier tipo de amenazas que reciban, sobre todo si estas vienen relacionadas con su afiliación política".

"A nuestra base decirles que no están solos. El Partido Nacional les respalda", aseguró, al tiempo que prometió que "seguirá de cerca la actuación de las autoridades en cada uno de estos casos".

Honduras es uno de los países más violentos de la región. San Pedro Sula, la segunda ciudad, fue señalada durante varios años como la más violenta del mundo por la cantidad de homicidios.