Según el presidente de la República, con estas medidas de la fase dos, el país evitará llegar a la fase tres en que el sistema de salud colapsaría y aumentaría el número de fallecidos por el COVID-19. Foto: DEM


El presidente de la República, Nayib Bukele anunció esta noche que ya está en marcha la segunda fase para frenar el avance del COVID-19 en El Salvador.

Bukele explicó que la segunda fase consiste en la elaboración del perfil de la persona infectada que ingresó por un punto ciego o aterrizó en Guatemala u Honduras para ingresar por vía terrestre al país. También se investigará, la ubicación y levantamiento geográfico de la residencia del paciente, la búsqueda de la línea del paciente, el establecimiento de los contactos inmediatos, el descarte de la línea de contagio de personal médico y el establecimiento de nexos secundarios. Para encontrar los nexos epidemiológicos, el Gobierno hará diariamente 1,000 pruebas de COVID-19.

“Vamos a agarrar los nexos de los nexos en pruebas masivas”, dijo Bukele esta noche en cadena nacional.

Estas personas que sean nexos epidemiológicos del paciente con COVID-19 serán buscados por agentes policiales, soldados y personal del Ministerio de Salud y serán trasladados a cuarentena de cinco días.

Quienes en ese período no presenten síntomas serán enviados, por seis días, a cuartos de cuidos en hoteles que estarán equipados con cable, internet y alimentación en tiempo; pero, las personas que resulten con síntomas a COVID-19 serán enviados a los hospitales del Seguro Social de Amatepec, en Soyapango, y al recién habilitado nosocomio de San Miguel.

En los dos hospitales, los pacientes enfermos recibirán la atención médica y si en algún momento, ambos llegan a saturarse de pacientes, serán enviados al hospital Saldaña, que actualmente está en proceso de readecuación y reequipamiento para atender a más personas, en caso de ser necesario.

Según el presidente de la República, con estas medidas de la fase dos, el país evitará llegar a la fase tres en que el sistema de salud colapsaría y aumentaría el número de fallecidos por el COVID-19.