Más de un millar de bomberos batallaban este martes contra un gigantesco incendio forestal que azota el sur de California, dejando un muerto, miles de evacuados y más de 150 casas y comercios destruidos.

El departamento de bomberos de Ventura, un condado al norte de Los Ángeles, informó que más de 27.000 personas abandonaron sus hogares para huir del incendio, que ya devastó más de 18.200 hectáreas en la zona.

Las condiciones climáticas son "extremas" y "los vientos pueden lanzar bolas de fuego rápidamente (...) Prevemos cinco días así", indicó el alcalde de Los Ángeles, Eric Garcetti, en su cuenta de Twitter.

El incendio, denominado "Thomas Fire", sumergió el martes a todo el norte de Los Ángeles en espesas nubes de humo, mientras que las cenizas que cubrieron las calles de esta gran ciudad californiana hicieron que fuera casi imposible respirar en algunos lugares.

Otros dos incendios se generaron la mañana de este martes, uno denominado "Creek", que ha destruido unas 4.450 hectáreas, y el otro "Rye Fire", por ahora reducido.

El gobernador de California, Jerry Brown, declaró el estado de emergencia en Ventura, lo que le permitirá movilizar recursos para combatir el fuego, que ya "ha dañado infraestructuras sensibles, destruido cientos de hogares y provocó la evacuación de residentes".

Rápido avance del fuego

Los incendios provocaron el caos en las vías al norte de Los Ángeles, con embotellamientos gigantescos, camiones cisterna por todas partes y algunas autopistas y carreteras cerradas.

"El humo de los incendios devastadores se extenderá sobre una zona vasta", advirtieron en Twitter los bomberos de Ventura, cuya parte costera tiene una población de 100.000 habitantes.

En esta zona falleció una persona cuando "su carro volcó" mientras huía del fuego, el cual "está propagándose rápidamente hacia la ciudad de Ventura", dijo el jefe de bomberos Mark Lorenzen en una rueda de prensa la noche del lunes.

El servicio meteorológico nacional (NWS) indicó que los vientos en Santa Ana, de hasta 80 km/h, han atizado el fuego.

"Las perspectivas de contenerlo no son buenas", agregó Lorenzen. "La verdad es que será la madre naturaleza la que decida cuándo podremos apagarlo".

Las autoridades indicaron que más de un millar de bomberos de Ventura combaten este incendio, que comenzó la noche del lunes y consume pasto seco. En la ciudad de Santa Paula se vieron los estragos más impactantes, dejando imágenes apocalípticas, algunas parecidas a una erupción volcánica.



Fuera de control

El NWS emitió una "bandera roja" de alerta en la mayoría de los condados de Los Ángeles y Ventura hasta el jueves, agregando que en los próximos días se verá "la más fuerte y larga duración de los vientos de Santa Ana que se hayan visto en la temporada".

"Si se produce un incendio habrá la posibilidad de un incendio de desplazamiento muy rápido" y "un comportamiento extremo del fuego que podría amenazar vidas y propiedades", agregó el servicio meteorológico.

La compañía proveedora de electricidad de la zona informó que 180.000 clientes en Ventura y 83.000 en el condado de Santa Bárbara no tenían luz.

Para complicar el escenario, otro incendio se desató en las primeras horas del martes en el condado de Los Ángeles, apoderándose rápidamente de más de 1.600 hectáreas en la región de San Fernando.

Las autoridades locales advirtieron de la presencia de humo y una limitada visibilidad, por lo que instaron a los residentes de las áreas afectadas a encender el aire acondicionado y mantener cerradas ventanas y puertas.

En este estado los incendios están "fuera de control", lamentó Eric Buschow, de la oficina del comisario de Ventura, citado por la prensa local.

El año 2017 ha sido el más letal por incendios forestales: más de 40 personas murieron en más de una decena de incendios que devastaron una zona de los viñedos en California en octubre.