Una bola de fuego envuelve el edificio Al-Walid, destruido en un bombardeo israelí en la ciudad de Gaza, este 13 de mayo. /AFP.


Israel desplegó este jueves fuerzas en la frontera con la Franja de Gaza, donde el movimiento Hamás sigue lanzando una lluvia de cohetes contra su territorio, mientras que el gobierno intenta sofocar los disturbios en las ciudades con población árabe y hebrea, sin descartar una invasión terrestre en el enclave palestino.

Mientras aumentaban los disparos de artillería en dirección al enclave palestino, gobernado por el movimiento islamista Hamás, Israel desplegó tanques y otros vehículos blindados cerca de la frontera con la Franja de Gaza, constataron periodistas de la AFP.

"Estamos preparados y continuamos preparándonos a diferentes escenarios", declaró a la AFP el portavoz del ejército israelí, Jonathan Conricus, precisando que se contempla una invasión terrestre entre esos "escenarios".

Por su parte, el ministro de Defensa israelí, Benny Gantz, ordenó el jueves un despliegue "masivo" de fuerzas de seguridad en las ciudades donde cohabitan israelíes y palestinos con ciudadanía israelí, para combatir la violencia.

Pese a los llamados de la comunidad internacional a frenar la escalada de violencia, cientos de proyectiles volvieron a sobrevolar los cielos de la Franja de Gaza.

"Tomará tiempo [...] pero restauraremos la tranquilidad en Israel", declaró el primer ministro, Benjamin Netanyahu.

Por su parte, Hamás, que instó a las compañías aéreas a suspender sus vuelos con destino en Israel, anunció que lanzó un cohete en dirección al segundo aeropuerto de Israel, en el sur, hacia el que, según las autoridades israelíes, habían sido dseviados todos los vuelos con destino en Tel Aviv.

Palestinos se reúnen para rezar alrededor de los cuerpos de 13 militantes de Hamás, que murieron durante los ataques aéreos de Israel. /Mahmud Hams/AFP.


Las aerolíneas estadounidenses American Airlines y United Airlines confirmaron a la AFP el jueves que habían suspendido sus vuelos a Israel al menos hasta el 15 de mayo.

En Gaza, ya son 83 los palestinos fallecidos en los ataques israelíes desde el lunes, entre ellos 17 niños, y se contabilizan 487 personas heridas, informó el jueves el ministerio de Salud de la Franja.

En el sur de Israel, siete personas murieron, incluyendo un niño de seis años, después de que un cohete alcanzara su vivienda, indicaron los socorristas.

Una violencia inédita.


Los enfrentamientos entre Israel y Hamás empezaron el lunes, tras semanas de tensiones entre israelíes y palestinos en Jerusalén Este, que culminaron con choques en la Explanada de las Mezquitas, el tercer lugar santo del islam y el más sagrado del judaísmo, situado en la parte de la Ciudad Santa que Israel se anexionó y que ocupa ilegalmente, según la ONU.

Estados Unidos anunció el envío de un emisario a Israel y a los Territorios Palestinos para reclamar de nuevo una "desescalada" de la violencia, en tanto Moscú pidió una reunión de urgencia del Cuarteto para Oriente Medio, que agrupa a Estados Unidos, Rusia, la Unión Europea y la ONU.

Portavoces militares israelíes dijeron que han bombardeado Gaza más de 600 veces desde el lunes y desde la Franja los movimientos armados palestinos han lanzado más de 1.600 cohetes en dirección a Israel.

La fuerza aérea israelí atacó posiciones de Hamás en la Franja de Gaza --un enclave palestino con dos millones de habitantes bajo bloqueo israelí-- entre ellas los locales relacionados con operaciones de "contraespionaje" de Hamás y la residencia de Iyad Tayeb, un comandante del movimiento.

Según Hamás, el ejército también bombardeó tres edificios, incluyendo bloques de viviendas y locales de medios de comunicación.

La virulencia de las hostilidades entre Israel y los grupos armados de Gaza ha alcanzado sus peores niveles en siete años, tras el detonante de los enfrentamientos en Jerusalén Este en la Explanada de las Mezquitas, un lugar ultrasensible para musulmanes y judíos.

"La violencia dentro de Israel llega a un nivel inédito desde hace décadas", dijo a la AFP Micky Rosenfeld, portavoz de la policía israelí.

Jóvenes palestinos toman fotografías con sus smartphones de un enorme crater sobre la calle principal de la Ciudad de Gaza este 13 de mayo. /Mahmud Hams, AFP.


El miércoles por la noche, grupos de extrema derecha israelíes bajaron a las calles de todo el país, enfrentándose con las fuerzas de seguridad y con árabes israelíes. En varias ciudades mixtas se registraron choques e intercambios de disparos, según la policía.

Según Rosenfeld, unos mil efectivos de la guardia fronteriza fueron desplegados para frenar la violencia, y más de 400 personas fueron detenidas.

Diplomacia


Ante el recrudecimiento de la violencia, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas se reunirá de nuevo el viernes, por tercera vez en la semana.

No obstante, durante las dos primeras videoconferencias, Estados Unidos se opuso a una declaración conjunta para detener los enfrentamientos, al considerarla "contraproducente" de momento, según diplomáticos.

El jueves el presidente ruso, Vladimir Putin, y el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, reclamaron el cese de la violencia y expresaron su apoyo a la solución de dos Estados.

"Ante la escalada del conflicto palestino-israelí [ambos dirigentes] determinaron que la tarea principal es el cese de la violencia entre ambas partes y la garantía de la seguridad de la población civil", indicó el Kremlin tras la videollamada entre ambos dirigentes.