La nicaragüense Abigail Hernández, de la comunicadora Azul Cortez, trajo esta semana a El Salvador el ensayo fotográfico de fotoperiodistas nicaragüenses. / Óscar Machón


Un grupo de periodistas nicaragüenses visitó El Salvador para compartir su experiencia fotográfica y vivencial en la cobertura de la crisis en el régimen de Daniel Ortega. Abigail Hernández, de la organización Azul Cortez, organizó en San Salvador el fotoensayo “Periodismo en tiempo de crisis: ¿por qué Nicaragua pide justicia?”, como parte del proyecto “Lentes nicas, fotografía para la historia”. Uno de sus invitados fue Óscar Navarrete Aguilar, fotoperiodista desde hace 35 años de La Prensa de Nicaragua. Cuatro de los comunicadores hablaron con Diario El Mundo sobre libertad de expresión y ejercicio periodístico en Nicaragua.

 

¿Cómo se puede caracterizar un Gobierno que agrede a sus propios periodistas?

 

Abigail Hernández:

Esto es parte de un régimen dictatorial. Obviamente que estás frente a una dictadura, la libertad de expresión es un derecho constitucional que tienen todos los ciudadanos en todos los países y la libertad de expresión es que podás expresar lo que vos querés pero tenés que estar bien informado. Cuando agredís a la prensa, a los y las periodistas estás agrediendo también a su ciudadanía, estás limitando sus derechos básicos, un Gobierno que agrede a los medios de comunicaciones tiene una estrategia política para callar las voces dentro de ese país, para no tener cuestionamiento de cómo está haciendo las cosas y los gobiernos y funcionarios de los Estados deben estar claros de algo: cuando sos parte de un Gobierno, estás ahí para ser preguntado y para responder. Los funcionarios públicos tienen que responder y el trabajo de nosotros, periodistas, es preguntar.

 

¿Cuál es el punto que les hizo decidir ir a otro país a contar lo que pasa en Nicaragua?

 

Abigail Hernández:

Nosotros somos una región centroamericana, estamos conectados, tenemos economías compartidas, relaciones entre los países, la idea era tener una exposición fotográfica, cambiamos a tener un ensayo fotográfico pero además tener la oportunidad de contar cómo los periodistas estamos trabajando dentro de nuestro país con represión constante, con amenaza constante, con cierre de medios de comunicación, con limitaciones económicas, con violencia de por medio, con amenazas de muerte, con órdenes de captura, encarcelamiento, con asesinatos, ya fue asesinado un periodista, estuvieron cuatro estudiantes de comunicación detenidos, dos periodistas encarcelados, 85 periodistas en exilio por órdenes de captura, amenazas de muerte, temor a represalias, persecución, robo de equipos, golpizas, detenciones ilegales, esa es la situación que está pasando con la prensa nicaragüense. Hay medios confiscados por el Estado, además de la persecución a los periodistas en sus hogares y en sus centros de trabajo, los dos periódicos más importantes la tinta y el papel está retenida.

 

Óscar Navarrete:

Tenemos 46 semanas de que los suministros están retenidos en aduanas, esto es una forma de represión de la dictadura para silenciar los medios de comunicación independientes, el papel se nos está acabando, el diario La Prensa tiene dos publicaciones de circulación diaria, Hoy y La Prensa, la revista semanal Domingo y una publicación mensual Magazine, se han visto afectadas. No hay señales ni habrá que se va a resolver hoy o la otra semana, creo que el objetivo de la dictadura es que se agoten y quede como medio digital. Sería una forma de ahogarnos, de creer que se va a silenciar, pero la prensa va a continuar, está en 95 años y va a cumplir su siglo y más.

 

¿Cómo seguir ejerciendo el periodismo en un país donde hay amenazas?

 

Óscar Navarrete:

A los periodistas gráficos nos toca un poco más de riesgo. Desde que te ponés una cámara ya sabés lo que te espera, hay un mundo muy hostil, tenés que luchar contra la Policía, la turba orteguista, las fuerzas de choque, una persona con una cámara, un celular, es un objetivo, la nota es neutralizarte, golpearte, robarte, echarte preso, es muy difícil hacer periodismo en Nicaragua, el riesgo es constante. El 2 de septiembre, no se me olvida, la Policía no dejaba marchar y sí le estaba dando permiso a una caravana del Frente Sandinista; entonces, estaba forcejando un azul y blanco que le estaba quitando desde su carro la bandera roja y negra a un simpatizante del Gobierno, yo me acerqué, lo que recibí como respuesta es que el tipo me puso una nueve milímetros en la sien. Sentí esa bala alojada en la cabeza. La Policía me ha montado fusiles, el factor riesgo es el pan nuestro de cada día.

 

Fabiola Tercero:

Si sos periodista independiente, esas campañas a nivel de redes sociales, que sos un golpista. Tenemos un colega, Wilfredo Miranda, andaba circulando en las redes que lo iban a matar y El Confidencial fue allanado brutalmente en la noche. Cuando te metés la camiseta de periodista, en cualquier momento te vas a morir.

 

Silvia Gutiérrez:

Cuando en abril de 2018 comenzaron las protestas a nivel nacional, fue asesinado Ángel Gaona por un francotirador, colegas de él han tenido que salir al exilio o están corriendo el riesgo, dos personas detenidas, pero no son las personas que lo asesinaron, fue mediático para tapar algo pero no lo lograron, estamos convencidos que fue asesinado por el régimen de Daniel Ortega, por las órdenes de querer reprimir lo que estaba pasando y eso significa que cualquier periodista puede tener el mismo fin. Ese es el riesgo que se está viviendo ahorita.

 

Abigail Hernández:

Esta entrevista que nos estás haciendo es un riesgo para nosotros.

 

Silvia Gutiérrez:

Era un periodista gráfico del Caribe Sur y él cuando fue asesinado estaba haciendo un Facebook Live, los disparos fueron acá, acá, acá, una escopeta y acusaron a los jóvenes que nada tenían que ver. Practican cualquier tipo de artimaña, es un Gobierno, ya no se podría llamar Gobierno, es una dictadura totalitaria, el día de mañana pueden capturar a la Silvia y le ponen cinco tacos de cocaína y es narcotraficante.



¿Cómo se aguantó tanto de la gestión sin hacer mucha protesta?, ¿cómo se convirtió de un día para otro? Se decía que Nicaragua era estable.

 

Abigail Hernández:

Cuando tenés un país que viene con un trauma de la guerra, eso pesa mucho. La violación a los derechos humanos no nace en abril de 2018, era consecuencia de situaciones que se venían presentando en el país y los periodistas estábamos denunciando de una u otra manera. Primero, el populismo que usan para captar a un segmento de la población y está el temor de protestar y que la violencia volviera en el país. Aquí salieron a protestar, los golpearon, los torturaron y vos tenías a los dos días a todo un país en las calles. Las universidades se convirtieron en un flanco de represión, todas están paramilitarizadas dentro y fuera, las universidades privadas están rodeadas por policías constantemente.

 

Silvia Gutiérrez:

Teníamos un proceso de democratizar al país luego de la revolución en los ochentas, del 90 al 2006, asume en 2007 Daniel Ortega. En 2007 muchos creyeron que era el momento de tener esos espacios y el Gobierno se vendió como un Gobierno de reconciliación y empezó a dar muchas prebendas, vivienda, crédito, a tener animales de granja y el pacto que hace con la derecha corrupta también la da poder. Cierta parte sí protestábamos pero era una minoría. Estas prebendas probablemente hizo que mucha gente también callara por el tema de sobrevivir. Seguimos teniendo desigualdades. Los universitarios también fueron callados. ¿Qué hace el mayor clic en el país?, porque asesinatos ya había en el campo, de 2007 a 2018 sí había denuncia que decía: ‘Aquí han venido militares a asesinar y dicen que somos grupos delincuenciales’ o errores de la policía en donde rafagueaban a una familia. Antes de este suceso hubo un caso de un campesino capturado, torturado y había perdido las piernas, ya lo estábamos viviendo. ¿Pero cuál fue el clic? Que pasó del campo a la ciudad y a grandes escalas, hay más voces en la ciudad. Lo que pasaba en el campo es que ahora yo lo filmé, él filmó cómo lo asesinaron y cuando todos lo vemos nos impacta y nos indigna, entonces, toda la población se indignó y nos volvimos miles. Y no fue solo Managua, fue en la costa Caribe, fue León, fue Masaya. De repente mirabas diez manifestaciones simultáneas. De manera espontánea la gente empezó a salir. Nunca creyeron que la indignación nos iba a mover tanto.

 

¿Hay lecciones para el periodismo?

 

Abigail Hernández:

La idea también es tener un encuentro con periodistas para que rescatemos la importancia de nuestro trabajo. Estamos firmes porque estamos defendiendo nuestro derecho de trabajar pero también el derecho de libertad de expresión. Es cierto que somos seres humanos pero cumplimos un papel. Tenemos miedo, creo que todos, pero tenemos que seguir adelante, tenemos que estar convencidos que este es el momento para todos los centroamericanos de establecer alianzas como gremios, porque la persecución que nosotros tuvimos es una amenaza en El Salvador, puede ser en Honduras, en Guatemala, en Panamá, en Costa Rica. Tenemos que estar unidos y fortalecernos.

 

¿Cómo no invizibilizar ciertos hechos o alertas de agresiones a las libertades?

 

Abigail Hernández:

A mí se me ocurrió este proyecto porque trabajo en derechos humanos. Cuando mirás que hay brutalidad policial con un marero no es un asunto que al marero, es que hay brutalidad policial y eso no está bien porque la violencia genera más violencia. Como periodistas tenemos que pensar a ver más allá, no es el tema solo de la agenda diaria, debemos involucrarnos más, salir de nuestras ciudades, investigar más en medio ambiente, derechos humanos, género, ahí vamos a encontrar cómo están funcionando nuestros Gobiernos.

 

Silvia Gutiérrez:

A veces simples cosas, te empiezan a frenar la libre movilización, una marcha, o que te censuren, es que no hay respeto a los derechos humanos y llegan incluso a violentarte la vida. Es importante que tengamos esta lupa y luego es que hay una violación a tu propia Constitución y leyes; también hay que tener esta lupa siempre, no siempre dar las noticias por darlas, sino hacer una revisión dónde está ubicado, ¿esto lo están haciendo por populismo para agradar a la gente o están cumpliendo con estándares? Es importante que el periodismo vuelva a investigar. Es complicado porque la mayoría de jóvenes quieren notas más rápidas.

 

Abigail Hernández:

Llamados de atención para los periodistas, cuando podés escuchar a un funcionario público que se va directo contra un medio equis o ye, y lo tilda de equis o ye cosa, eso provoca en la población una agresión hacia ese medio. ¿Cuál es su interés? Cuando empiezan a señalar a determinados periodistas, quiere decir que hay algo que no está bien, cuando las Constituciiones hablan de una pluralidad, pero los medios no pueden ser criminalizados, medios, periodistas criminalizados, van a tener un problema serio en esa sociedad.

 

¿Sufren acoso cibernético?

Abigail Hernández:

Así empezó. Tenemos el caso de una periodista exiliada y recibía amenazas: ‘Sos una aquí, sos una allá, te vamos a violar’, connotaciones sexualizadas. Se te violenta tu derecho al trabajo, a movilización pero también se violenta el derecho a la información, un periodista menos.

 

Óscar Navarrete:

Hay que dejar claro como el agua: Daniel Ortega nunca ha sido de izquierda, fue el que tomó las medidas más neoliberales. Gente cree que Ortega es víctima, un líder de izquierda, es totalmente opuesto, es un desgobierno, un tirano, un asesino, es la sucesión de Somoza. Ortega se está quedando solo, el problema es que tiene las leyes, las armas, la Asamblea Nacional, hacer, poner y quitar, el Poder Judicial y el poder electoral, ¿qué nos queda? Seguir esa lucha cívica.