La directora gerente del FMI, Kirstalina Georgieva, aseguró que "Simplemente no sabemos cómo va a evolucionar esta crisis". Foto: Archivo-DEM


Los gobiernos deben preparar todas las herramientas a su alcance para combatir la recesión generada por el coronavirus, estimó este jueves la directora gerente del FMI, Kirstalina Georgieva, que reiteró su llamado a un apoyo de acreedores privados de deuda a países pobres en medio del combate a la pandemia.

El FMI prevé que la economía global se contraiga 3% este año por los efectos de la crisis sanitaria que ha dejado 140.000 muertos en todo el mundo.

"Simplemente no sabemos cómo va a evolucionar esta crisis", admitió Georgieva al cierre de las reuniones semestrales del organismo que debido al virus se celebraron de forma virtual.

Sin vacuna, sin certezas sobre la inmunidad ante un virus desconocido que fue en diciembre en China, las medidas de contención ante la rápida expansión de la infección son las pocas armas con las que cuentan los gobiernos para frenar la tasa de contagio y poder así atender a los enfermos.

Pero el confinamiento y las restricciones vienen acompañadas de un fuerte parón de la actividad, que por ejemplo en Estados Unidos ha dejado a 22 millones de personas solicitando subsidio por desempleo en cuatro semanas.

"Lo que sabemos es que tenemos una robusta capacidad financiera para actuar ahora", señaló la directora gerente.

El directorio del FMI confirmó la semana pasada que tiene capacidad de préstamo por un billón de dólares.

Cinco países ricos comprometen más recursos

Georgieva indicó que cerca de 100 países pidieron ayuda al organismo y que 50 ya la han recibido.

Para la economista búlgara la labor del FMI es "construir un puente" durante la crisis.

El FMI busca fondos adicionales de los Estados miembro, incluyendo 17.000 millones para un mecanismo de préstamos de los cuales ya ha recibido 70%, con compromisos firmes expresados este jueves por Japón, Reino Unido, Francia, Australia y Canadá, dijo la funcionaria.

El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Steven Mnuchin, dijo este que su gobierno está "reflexionando" sobre hacer una contribución a dos fondos de emergencia.

"Confianza a los acreedores privados"

Georgieva reiteró su llamado a los acreedores privados a sumarse a los esfuerzos impulsados tanto por su institución como por el Banco Mundial, que el miércoles junto al G20 labraron un acuerdo para suspender el servicio de la deuda a más de 70 países pobres durante un año para liberar fondos para la lucha contra el coronavirus.

El acuerdo - que benefició entre otros a países como Haití y Nicaragua - implica suspender por 12 meses el pago de capital y de intereses de la deuda.

"Unámonos conscientemente. En esta crisis necesitamos que todos contribuyan", dijo Georgieva en una rueda de prensa junto con el sudafricano Lesetja Kganyago, gobernador que dirige el Comité Financiero y Monetarioo Internacional (IMFC por su siglas en inglés).

"Lo que queremos es darle confianza a los acreedores privados para revertir el flujo (de capitales) que sale de los mercados emergentes", señaló.

Cohesión social

La titular del FMI también dijo que en este tipo de situación la "cohesión social no se puede dar por sentada".

"Conseguimos mucho apoyo de nuestros miembros para ayudar a los países a calibrar esfuerzos para sus políticas sociales para reducir las desigualdades, proteger a los más vulnerables y promover el acceso a las oportunidades", agregó.

El miércoles el FMI advirtió en un informe que las estrecheces económicas provocadas por la pandemia del nuevo coronavirus podrían atizar estallidos de protestas y recordó que en los últimos dos años varios países como Chile, Ecuador y Francia han sido remecidos por manifestaciones.

El FMI advirtió que "algunos países siguen siendo vulnerables a que haya nuevas protestas, particularmente si las políticas para mitigar la crisis por la COVID-19 son percibidas como insuficientes o como injustas, más orientadas hacia las grandes corporaciones que hacia las personas".