El Producto Interno Bruto (PIB) de El Salvador cerró 2020 en -7.9 %, el dato fue confirmado hoy por el Banco Central de Reserva (BCR).

El presidente de la entidad, Douglas Rodríguez, sostuvo que la caída es levemente inferior a la prevista por el Fondo Monetario Internacional, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y el banco de inversión JP Morgan, pero superior a la prevista por el Banco Mundial (BM).

El FMI calculó que El Salvador tendría una contracción del -9 %, CEPAl -8.6 JP Morgan, el más reciente que tenemos, una de -8.2 %, pero el BCR la fija en -7.9 %… El Banco Mundial predijo que tendría una caída de -7.2 %”, Douglas Rodríguez, Presidente del BCR



La caída es severa y para encontrar cifras negativas más profundas hay que retroceder casi 40 años. Tras años de mantener tasas de crecimiento de entre el 2 % y 3 %, entre 2019 y 2020 la diferencia es de 10.5 puntos porcentuales los que ubican a El Salvador entre los tres países de la región con más impactos por la pandemia.



La economía salvadoreña solo es superada por las caídas que reporta Panamá (-17.9 %) y Honduras (-9 %), este último afectado directamente por dos huracanes hacia el final del año.

El PIB de El Salvador, a precios constantes, cerró en $24,638.7 millones, $2,258 millones menos que el reportado por el BCR al cierre de 2019.


Costo de los encierros


La economía salvadoreña se paralizó casi por competo entre abril y junio, mes en el que se inició una reactivación paulatina de la economía tras una serie de esquemas de cuarentena decretados para frenar los contagios de la pandemia del covid-19.

Por sectores, los más golpeados fueron el de servicios de entretenimiento y restaurantes y hoteles, que cerraron en -43.9 % y -27.4 %, respectivamente, mientras que se tuvieron disminuciones sensibles en otros rubros como transporte (-15.2 %), construcción (-15.1), industria (-11.8 %) y comercio (-7.7 %), entre otros.



De los 19 rubros que componen el PIB, 14 cerraron en negativo, en comparación a 2019, mientras que solo cinco tuvieron incrementos, las mayores fueron las del sector eléctrico (5.4 %) y la del financiero (3.5).



Rodríguez sostiene que los desempeños podrían haber caído más sino se hubieran aplicado medidas como la entrega un bono para las familias afectadas por el cierre de empresas y la posterior estrategia de entregas de alimentos y el despliegue de los fondos del Fideicomiso para la Recuperación de las Empresas Salvadoreñas (Firempresa), este último se comenzó a gestionar en octubre.

El funcionario sostuvo que la actividad económica dejó de caer en junio y que hay expectativas de que la economía crezca entre 5 % y 6 % al cierre de 2021, esto apalancado por un mejor desempeño de la economía estadounidense, previsión de mayor inversión pública en infraestructura en El Salvador y un esperado dinamismo de parte del sector privado.