El Ejecutivo espera lograr un crecimiento de la economía del 4 % en 2021, el ritmo sería insuficiente para lograr niveles prepandemia.

La Universidad Francisco Gavidia (UFG) advirtió que el riesgo de que la economía caiga en default (impago) en 2021 dependerá del manejo fiscal que haga el Ejecutivo.


El economista Claudio de Rosa, investigador asociado de la entidad, consideró que el país puede encarar de buena manera el reto fiscal y se aleja, de momento, el riesgo, pese a los retrasos en el desembolso del Fondo para el Desarrollo Económico y Social de los Municipios de El Salvador (Fodes).


“El Gobierno de El Salvador recibió suficientes recursos, tanto en impuestos como en créditos, tiene una cantidad disponible que podría estar pagando el Fodes”, dijo el analista que atribuyó este impago a decisiones políticas.


Añadió que actualmente se tienen los recursos y no hay perspectiva de falta de capacidad de pago, pero aclaró que “es cosa de que los administre con cuidado”.


Recordó que la última vez que la calificación del país fue degradada ocurrió por un manejo más político que técnico.


“Que no olvide la lección que hubo con el gobierno anterior, que por razones políticas, no se pagó a tiempo una deuda aunque todo mundo sabía, incluso las calificadoras, que había recursos pero no pagar hizo que bajaran fuertemente la calificación al país”, dijo.


En abril de 2017, El Salvador cayó en impago luego de que el Ejecutivo no honró los compromisos previsionales.


El Gobierno no había presupuestado todo el dinero para el pago, pero por un enfrentamiento con la Asamblea Legislativa no se hizo una reforma presupuestaria, lo que llevó al impago y la calificaciones soberanas cayeron.


El investigador cree que el país tiene que manejar el tema con cautela ya que la calificación es baja y está en “el último peldaño”, donde todavía hay algún grado de confianza.




Si (el país) cae en deuda de alto riesgo sería catastrófico porque las tasas de interés aumentarían más y sería un golpe a las finanzas públicas”.
Claudio de Rosa
Economista e investigador asociado de la UFG



Se estima que por la desaceleración de la caída de la economía al cierre de 2020 la deuda llegará al 91.1 % del Producto Interno Bruto (PIB). La cifra es ligeramente menor de lo previsto debido, en parte, a lo que calificó como “cierta contención de la deuda”.



Más pagos por deuda.


La UFG destacó que el manejo fiscal será clave para el país este año, aunque reconoció que se han activado algunos controles para evitar que la deuda se dispare.


“La deuda pública tiene un aumento espectacular. Ha estado en los últimos siete años con crecimientos entre los $800 millones y los $900 millones, pero el año que acaba de concluir, obviamente por lo que ha ocurrido, aumentó en $3,042 millones, esto es el 12.1 % del PIB,”, explicó.


El investigador indicó que el país debe prestar atención al creciente peso del pago del servicio de la deuda.



Esto porque “marca un récord histórico en 2020 y ha ido aumentando de manera sostenida sobre la inversión que hace el país desde 2017”, valoró.


Hasta noviembre de 2020, el pago de intereses de El Salvador alcanzó el 4.3 % del PIB, es decir, $1,076 millones, una cifra superior a los $1,039 millones asignados a Educación.


El Observatorio de Políticas Públicas de la UFG espera que el país logre recuperar su economía a niveles prepandemia hasta 2023 y que la estabilización o una recuperación más rápida dependerá de la disponibilidad de vacunas y del manejo de rebrotes.


La entidad estima que para lograrlo se debe proteger la estabilidad del sistema financiero y no politizar el manejo como el de las reservas de liquidez, el cual debería aumentarse tan pronto el Ejecutivo pague los $645.8 millones en Certificados del Tesoro (CETES).











El crédito de la banca al Gobierno Central aumentó en $717 millones, un incremento del 52.6 % tras la rebaja de la reserva del liquidez que estaba sobre el 21 % de los depósitos.



En materia fiscal recomendó que es necesario establecer, de nuevo, las metas en el marco de la Ley de Responsabilidad Fiscal, en línea con el ajuste acordado con el Fondo Monetario Internacional, además de procurar el rescate de sectores clave para la economía como turismo y caficultura.



3 claves sobre el efecto de la pandemia




  1. Pobreza: Se estima que entre 430,000 y 445,000 personas han caído en condición de pobreza, este sería el mayor retroceso desde la crisis de 2008.




  2. Menos impuestos: La UFG destaca que la recaudación tributaria alcanzó los $4,513 millones y fue $204 millones menos de lo estimado inicialmente.




  3. Empleos La crisis impactó más de 60,000 empleos, pese a su recuperación, hay empresas que no reabrirán y los salarios cayeron 7.4 %, en promedio.