Política

Roberto Rubio: "La relación con EE.UU. va a cambiar, los temas democracia y corrupción van a ser claves"

Yolanda Magaña

domingo 8, noviembre 2020 • 11:45 am

Roberto Rubio, director de la Fundación Nacional para el Desarrollo (Funde), cree que el Gobierno de El Salvador debe dar un giro en su política exterior hacia los Estados Unidos con el demócrata Joe Biden como presidente a partir de enero de 2021, en donde la agenda deberá incluir la lucha contra la corrupción, el Estado de Derecho y la democracia.

¿Cuál es su primera impresión sobre el gane de Biden?

Más o menos se tenía claro desde hace un par de días, obviamente después del susto de que en los votos no por correo aparecía que iba a ganar Trump y más bien una sorpresa porque todas las encuestas le daba un amplio margen a Biden, entonces, eso empezó a cambiar al día siguiente... Va a haber reclamos judiciales, yo creo que la vía de la Corte a nivel federal es difícil aplicarla porque en este terreno las cortes estatales tienen el peso y, para que llegue a la Corte Suprema federal es bastante difícil si no está altamente justificado y no hay ningún dato que apunte a que hay un fraude. Podrá haber habido problemas de que alguna papeleta se perdió, que el nombre no estaba, algún muerto, cosas aisladas que no invalidan una elección, aunque los republicanos, especialmente Trump, van a querer impugnarlas. Ya empezaron algunas fisuras entre los republicanos como el del senador Roomey.

Yo creo que le hace bien al planeta, le hace bien a Estados Unidos y le va a hacer bien a El Salvador, a Centroamérica y a El Salvador. Un dato importante para el Salvador es que la relación con Estados Unidos va a cambiar, ya la relación no se va a basar en tema de amistad sino en una agenda donde los temas de democracia y corrupción van a ser claves. Y el Gobierno de El Salvador va a tener que tomar en cuenta estas dos agendas. Lo que conocemos del plan de Biden para el Triángulo Norte, él fue uno de los impulsores cuando estaba de vicepresidente, el plan de la Alianza, vino varias veces a la región. Y el plan que tiene ahora que lo presentó antes de ser electo de una donación de $4,000 millones para los tres país y la agenda principal en ese plan es corrupción y respeto al Estado de Derecho.

Posiblemente haya menos tolerancia hacia los desmanes antidemocráticos del presidente y hacia las señales fuertes de corrupción que ha habido en este año del nuevo gobierno.

¿Y cuáles son los retos que ve para el nuevo Gobierno en torno al cambio para mantener una relación buena?

Primero, no puede seguir con los mismos planteamientos que tenía con este Gobierno, implica que tendrá que recomponer esas relaciones, la agenda migratoria ya no va a ser la única, va a seguir siendo importante, ahora tendrá que tomar en cuenta la nueva agenda que tiene Estados Unidos para la región como corrupción y Estado de Derecho. También está la parte económica, esa ayuda se contempla bastante, pero creo que la relación que ha tenido este Gobierno con Estados Unidos ha sido basada más que todo en la cercanía que en una agenda común en donde en esa cercanía lo único que había era concesiones en temas migratorios.

Me parece que ahora tendrá que reenfocar en temas respecto a la seguridad si se verifican esas  evidencias de que ha andado negociando con las pandillas, creo que va a haber más firmeza por parte de los Estados Unidos... La Fiscalía se puede sentir más respaldada para abordar temas de violación a los derechos, la corrupción, tendrá que sopesar esta nueva agenda que ya más o menos conocemos. El Gobierno no puede seguir con lo mismo. Si quiere seguir manteniendo una buena relación con Estados Unidos debe considerar estos factores de influencia que tiene Estados Unidos sobre el país y va a tener que considerar la calidad del embajador, no va a ser igual, porque mientras se mantenía esa relación basada más que todo en amistad y agenda migratoria, no hubo necesidad de embajador, prácticamente el Gobierno así lo consideró porque había una relación muy directa.

¿Cree que el nombramiento se debe reconsiderar?

Yo diría que sí porque ya no solo es un tema de capacidad, es el puesto más importante en el exterior que tenemos y requiere una persona que conozca todas las tuberías de la política norteamericana, del Congreso. En este sentido puede que no tengamos una buena señal si seguimos teniendo una embajadora que no conozca.