Escena del crimen.


 

La Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH) condenó "enérgicamente" el asesinato de un subcomisionado y un agente de la Policía Nacional Civil (PNC) perpetrados hoy en Ahuachapán a manos de pandilleros.

El subcomisionado Alberto Marroquín Ayala y el agente Nelson Edgardo Paz fueron asesinados la mañana de este jueves durante un enfrentamiento en el departamento de Ahuachapán, con los que suman 30 los policías ultimados en lo que va del 2016, informaron fuentes oficiales.

"Como PDDH expresamos nuestro pesar a las familias y a las autoridades de la PNC, la cual en el presente año ha perdido a 30 de sus miembros, en ataques dirigidos o en el cumplimiento de su deber", señaló la entidad.

La Procuraduría pidió "una efectiva investigación para perseguir a los victimarios de los elementos policiales". Los policías se conducían en la carretera "cuando observan un movimiento sospechoso que aparentaba que llevaban a una persona privada de libertad" los sujetos "abren fuego contra nuestros compañeros, lesionándolos en el lugar", relató a la prensa el director de la Policía, Howard Cotto.

La entidad de derechos humanos reiteró que el Estado "tiene la obligación de brindar apoyo material, psicológico y protección a las familias de los integrantes de la PNC, así como a todas las personas de la sociedad que están siendo afectadas por el actuar de las pandillas y crimen organizado".

Hasta el momento solo se ha detenido a uno de los pandilleros, que fue herido de bala en el enfrentamiento, y que se han desplazado agentes de tres departamentos y de un comando elite rural para buscar al resto de involucrados, señaló Cotto.

El Salvador es asediado por las "violentas" pandillas Barrio 18 y Mara Salvatrucha a las que el Gobierno responsabiliza de los índices de violencia que sitúan al país centroamericano como uno de los más peligrosos del mundo.

El Gobierno libra una "guerra" contra estas estructuras que en lo que va del año se ha cobrado la vida de unos 280 "mareros" en 300 enfrentamientos armados con los cuerpos de seguridad.

Datos a los que Acan-Efe tuvo acceso dan cuenta de que entre el 2011 y julio de 2016 la muerte de pandilleros en enfrentamientos con los cuerpos de Seguridad se incrementó en más de un 9.800 %.