Rafael Barraza, presidente ejecutivo de Bancoagrícola, anunció la nueva imagen del banco que apuesta por impulsar la bancarización en la población salvadoreña.


El proceso que inició hace dos años se consolidó anoche con el anuncio del cambio de imagen del primer banco en El Salvador, el ahora Bancoagrícola. Esta transformación sienta las bases para una nueva etapa basada en tecnología para el crecimiento sostenible y la inclusión financiera.

Bancoagrícola se ha consolidado como el primer banco de la plaza salvadoreña con una experiencia de más de seis décadas, desde su creación en 1955. En 2006 se integró a una de las redes bancarias más fuertes de la región latinoamericana de la mano del grupo colombiano Bancolombia.

“A la velocidad que cambian nuestros clientes, nosotros también”, manifestó Rafael Barraza, presidente ejecutivo de Bancoagrícola, quien enfatizó que no se trata de una modificación del banco sino un “planteamiento” de sus frentes de trabajo.

Desde anoche, es Bancoagrícola, solo con la inicial en mayúscula escrito sobre un fondo negro y en letras de banco. La bandera, que es distintivo de Bancolombia, pasará al lado izquierdo y abandona los colores de azul, amarillo y rojo.







La modernización de Bancoagrícola es parte de un refrescamiento del Grupo Bancolombia. En El Salvador plantea nuevos frente de operación.

El blanco y negro simbolizan “transparencia en el actual, así como la profundidad y solidez de la marca”, indicó Bancoagrícola, que también trabaja en su propia marca auditiva.

El refrescamiento de la marca en El Salvador es parte de un proceso de renovación de Grupo Bancolombia como una declaración de principios para ser más “coherentes cada día y reflejar su propósito de cada acción: promover desarrollo económico sostenible para el bienestar de todos”.


Más créditos para mujeres.


En los últimos años, el banco ha girado su atención al empoderamiento de las mujeres salvadoreñas, créditos a las pequeñas y medianas empresas (pymes) y la inclusión financiera. Estos frentes, sumó el presidente de la institución, serán los principales ejes en la nueva etapa de Bancoagrícola.

Por un lado, hay cada vez más mujeres empresarias, pero se enfrentan a obstáculos y estereotipos en el acceso al crédito productivo. Para corregir esa barrera, Bancoagícola con el respaldo de la Corporación Financiera Internacional (IFC), parte del Grupo Banco Mundial, ha movilizado $29 millones en créditos al sector femenino en 2020.

La meta del banco es duplicar esa suma para 2021 y llegar a $40 millones, y seguir así con un crecimiento hasta alcanzar los $100 millones en 2025.

Otra ruta de trabajo de Bancoagrícola es incrementar la participación de los emprendedores y las pymes en su cartera de créditos. Este peldaño cerró en 2020 con una colocación de $170 millones y se espera que incremente a $220 millones en 2021, pero la proyección más ambiciosa es llegar a un portafolio de $410 millones en 2025.

Tanto los créditos para mujeres empresarias como pymes se entregan bajo un financiamiento en conjunto entre el Bancoagrícola y la IFC que se anunció el año pasado por $330 millones a rubros de empresas lideradas por mujeres, créditos en eficiencia energética y vivienda.

Barraza reconoció que para alcanzar ambos frente se debe acelerar la promoción de los servicios financieros digitales y extender la cobertura de productos a más salvadoreños.

En el radar de la institución está la inversión de $12 millones en 2020, de un total de $49 millones previstos para el ciclo 2020-2025, para acelerar su transformación digital que permita “crear una nueva realidad que sea mejores para todos”.

 

3 Oportunidades del banco

 

  1. Agenda ODS


Los nuevos frentes están en línea con la agenda de Naciones Unidas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), adquiridos por el Grupo Bancolombia.

 

  1. Inclusión


Apenas el 30 % de la población tiene acceso a una cuenta banca y el 12 % a un crédito. Bancoagrícola apuesta por alcanzar al 70 % de los salvadoreños no bancarizados.

 

  1. Empuje


La institución replantea sus ejes para facilitar capital a las mujeres empresarias e incrementar su cartera de créditos a emprendedores y pymes.