De enero a febrero, las remesas enviadas por los salvadoreños en Estados Unidos superaron los $1,303 millones, al menos $175.3 millones adicionales en comparación con los $1,127.7 millones reportados en igual período de 2024.
La tasa de crecimiento de los primeros dos meses del año es la más alta desde 2021, cuando las remesas desde Estados Unidos experimentaron un repunte de 17.59 %, justamente en un período de recuperación después de la gran crisis por la pandemia de covid-19.
El monto, por otro lado, no tiene precedente y ocurre en un momento de zozobra para los salvadoreños por las amenazas del presidente Donald Trump de deportar a los migrantes.
Las remesas de Estados Unidos, donde vive la mayor comunidad de salvadoreños en el exterior, representan un 92.6 % de los más de $1,406.4 millones registrados entre enero y febrero pasado, cuando también se anotaron un histórico crecimiento de un 14.2 %.
Los economistas explican que el repunte en las remesas se debe precisamente al temor a ser deportados, ya que similar situación ocurrió en 2017 cuando inició la primera gestión de Donald Trump al frente de la Casa Blanca.
En promedio, cada día ingresaron a los hogares salvadoreños $22.08 millones desde Estados Unidos.
Las remesas son un importante oxígeno para la economía salvadoreña, ya que el 98.4 % de todo lo recibido a febrero se destinó para consumo, es decir, para el mantenimiento de las familias y se traduce en ingresos para las empresas. Estos aportes superan a las exportaciones, el turismo internacional y la inversión extranjera.