Las remesas familiares volvieron a crecer a una tasa histórica luego de superar los $1,406.4 millones entre enero y febrero de 2025, informó este viernes el Banco Central de Reserva (BCR).

Estos ingresos, que llegan a un 26.8 % de los hogares salvadoreños, registraron una tasa de crecimiento interanual de un 14.2 %, equivalente a $175.1 millones adicionales en comparación con los $1,231.3 millones registrados en igual período de 2024.

Los economistas han explicado que el fuerte crecimiento de las remesas, replicado también en los vecinos centroamericanos, se debe al temor de los salvadoreños en Estados Unidos desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, quien amenaza con olas masivas de deportaciones, por lo que la diáspora decide enviar más dinero a sus familiares como medida de ahorro.

Como reflejo, el BCR documenta que las remesas recibidas desde Estados Unidos crecieron un 15.5 % en los primeros dos meses del año tras acumular $1,303 millones, al menos $175.3 millones adicionales a igual período de 2024.

Estados Unidos es desde siempre el principal destino para la migración salvadoreña y de donde procede el 92.6 % de las remesas familiares.

Las remesas recibidas de Canadá, en tanto, cayeron un 4.3 % tras alcanzar $12.7 millones, mientras que de España registraron un crecimiento de un 12.2 % con $9.2 millones recibidos en los primeros dos meses del año.

Dentro de los primeros 50 destinos de remesas, el BCR anotó un crecimiento atípico de un 1,978 % de los envíos procedentes de Trinidad y Tobago, aunque solo fueron $100,000.

Promedio alcanza cifra histórica

Nuevamente, el promedio de las remesas alcanzó un valor histórico al quedar en $349.6 mensuales en febrero pasado. Esa cifra, sin embargo, es superada en un 29 % en Chalatenango, donde es de $452.3, superior incluso al salario mínimo vigente para el sector de comercio e industria de $365.

Entre los 50 principales distritos receptores de remesas hubo crecimientos de entre un 3.6 % hasta un 27 %. Sin embargo, un 23 % de las remesas llegó a cinco: San Salvador, San Miguel, Santa Ana, Usulután y Soyapango.

El 40 % de las remesas se canalizaron por instituciones bancarias y el 55.8 % por empresas remesadoras, mientras que las billeteras digitales de criptomonedas apenas procesaron al 0.3 %. Estos canales atendieron $4.7 millones, una cifra que cayó en un 64.4 % frente a 2024.