Eduardo Montenegro, presidente de la junta directiva de Banco Cuscatlán y SISA, explicó que con este paso el banco se consolida como la institución financiera de mayor crecimiento en los últimos cinco años. / Francisco Valle


Eduardo Montenegro, presidente de la junta directiva de Banco Cuscatlán y Seguros e Inversiones S.A. (SISA), explicó a Diario El Mundo sobre los retos de consolidar la integración de Scotiabank en medio de la crisis derivada de la pandemia del COVID-19. El ejecutivo considera que hay grandes oportunidades en puerta con el proceso de reactivación y que combinan con la visión de largo plazo de Imperia Intercontinental, principal accionista del banco, que no desiste de volver a llevar a la marca Cuscatlán por Centroamérica.

 

¿Hay procesos pendientes en el proceso de integración de las marcas?

Para perfeccionar la integración de las operaciones nos falta un poquito, pero hemos avanzado enormemente en toda la integración de los servicios para nuestros clientes y la parte del cambio de marca era crítico. Los clientes están bien identificados que este banco podrá darle todos los servicios en muchos más puntos y más ATM. Vamos bien avanzados, pero todavía faltan algunos pasos formales para terminar la fusión.

 

Se consolidan como el segundo mayor banco más grande del país ¿Cómo se ha comportado el negocio en los primeros cuatro meses de 2020?

Los primeros tres fueron bastante positivos desde el punto de vista de crecimiento. Marzo ha sido un mes de ajustes para poder atender todas las necesidades de nuestros clientes, especialmente en los requerimientos de diferimiento de plazos, etcétera, y abril, un mes con cuarentena completa, ha estado enfocado en atender a nuestros clientes, pero sí tenemos la expectativa que muy pronto El Salvador regresa a una nueva normalidad que nos permita crecer y apoyar al país como lo necesitamos.

 

¿Cuántas personas han tramitado apoyos o alivios con el banco?

Para nosotros han sido alrededor de 120,000 personas a las que les hemos brindado algún tipo de solución financiera. Es un número significativo de personas que se han acercado y a quienes hemos ayudado a salir adelante.

 

¿Qué tan diferente es la crisis actual a la de 2009 y cómo les ha beneficiado la liberación de las reservas de liquidez?

Para este caso, hubo medidas tanto por parte del Gobierno como fue el tema de la reducción de las reservas de liquidez, que la verdad lo que hace es que nos pone en una posición más similar a la de nuestros colegas en la región. El Salvador tenía una reserva de liquidez mucho más alta. Por supuesto que esta no es una recesión financiera como la de 2009, tiene otras características, lo que sí esperamos es que el “rebote” al salir de esto la demanda que ha estado atrapada sea una buena plataforma para una rápida recuperación.

El banco quiere estar ahí con los salvadoreños en el momento que regresemos a esta nueva etapa de desarrollo.

 

Imperia ya tiene un músculo financiero fuerte en El Salvador ¿Cómo lo describe?

La visión de Imperia, en primer lugar, es de largo plazo y, en segundo lugar, es de carácter regional. Nos sentimos dichosos que de El Salvador haya sido escogido para sentar las bases del crecimiento a nivel de la región. En general tenemos ahora que integrar estas dos grandes operaciones, son dos bancos fuertes, buenos, grandes y esto debería ser la plataforma para un crecimiento más allá de las fronteras, primero Dios pronto. Hoy nos posicionamos mejor que nunca tanto en todos los aspectos financieros de banca y seguros.

 

¿Qué ofrece de diferente El Salvador al resto de la región para comenzar un proyecto de expansión?

Imperia lo describe muy bien: la gente, los salvadoreños. Hay enorme talento financiero y enorme capacidad de trabajo. Eso nos hace únicos y una excelente plataforma para crecer en esas áreas. El Salvador tiene otras ventajas como un “hub” aeroportuario que hace muy fluido el tema de comunicaciones, una muy buena base de telecomunicaciones y soporte tecnológico, todos esos factores hacen más atractivo a El Salvador y por supuesto las oportunidades(... ) En El Salvador se dio una con la salida de Citi, la que Imperia evaluó y dijo: “Quiero apostarle a El Salvador de verdad” e hizo esa adquisición y ahora hace una doble apuesta con una oportunidad, con una institución que le permite ser el segundo banco de El Salvador y toma esa apuesta, pero sin duda la visión es de largo plazo.