Una nueva oleada de migrantes vuelve a poner a prueba a la Patrulla Fronteriza en la frontera sur de EEUU, ahora alimentada por el sueño americano para migrantes provenientes de África, Asia y Sudamérica, donde el habitual flujo de Centroamérica se diluye entre el multicultural escenario que ahora se vive en EEUU.

La llegada de numerosos grupos ya preocupa a las autoridades de los Estados del sur como Texas, California y Nevada, en este último la gobernadora demócrata Katie Hobbs dijo este viernes que enviará soldados de la Guardia Nacional a la frontera porque el gobierno del presidente Joe Biden "se rehusa a hacer su trabajo".



Esta vista aérea muestra a los migrantes haciendo fila para recibir alimentos de miembros de una ONG en el lado estadounidense de la frontera, cerca del muro fronterizo en Jacumba, California.AFP

Hobbs, cuyo estado es un objetivo clave para los republicanos, reprendió la semana pasada a Biden, colega de partido, después de que cerraran un puerto de entrada legal, supuestamente para permitir que los funcionarios concentraran sus recursos en detener la migración ilegal.

"De nuevo el gobierno federal se rehusa a hacer su trabajo de asegurar nuestra frontera y mantener a nuestras comunidades seguras", expresó Hobbs en su orden este viernes.

"Con esta orden ejecutiva, actúo donde el gobierno federal no lo hace".

"Pero no podemos solos, Arizona necesita recursos y poder humano para reabrir el cruce de Lukeville, administrar el flujo de migrantes, y mantener una frontera segura, ordenada y humana".

Inmigrantes hacen fila en un remoto centro de procesamiento de la Patrulla Fronteriza de EE. UU. después de cruzar la frontera entre Estados Unidos y México el 7 de diciembre de 2023 en Lukeville, Arizona.AFP

"A pesar de los continuos pedidos por apoyo, la administración de Biden se rehusa a enviar los desesperadamente necesarios recursos a la frontera de Arizona".

Para su sobrevivencia económica, varias comunidades de la región dependen de la inmigración legal a través del paso Lukeville, y su cierre afecta a familias que viven a ambos lados de la frontera.

Entre octubre de 2022 y septiembre de 2023, las autoridades fronterizas contabilizaron 2,4 millones de encuentros con migrantes en su frontera sur, la mayoría de ellos fuera de los oficiales puertos de entrada.

Octubre de este año cerró con 240.000 encuentros.

Esta vista aérea muestra a agentes de la patrulla fronteriza conduciendo a migrantes que ingresaron ilegalmente a los EE. UU.AFP

La ruta de California

Cientos de migrantes que llegan a diario a la frontera sur de Estados Unidos se amontonan en campamentos improvisados en medio del desierto de California, plagado de serpientes y escorpiones, donde sin agua ni abrigo enfrentan el clima extremo y precarias condiciones sanitarias.

Activistas han definido estos campamentos a los pies del muro entre Estados Unidos y México como centros de detención a cielo abierto. Allí los migrantes esperan incluso por días para ser procesados por unas autoridades migratorias que se dicen sobrepasadas y sin capacidad institucional para ir más rápido.

Agentes de la Patrulla Fronteriza cargan a un inmigrante enfermo para transportarlo y recibir atención médica en la frontera entre Estados Unidos y México el 5 de diciembre de 2023 en Lukeville, Arizona.AFP

La mayoría de los migrantes que acampan en Jacumba son chinos o turcos, pero también hay ciudadanos de Uzbekistán, Afganistán, Colombia, Ecuador y Perú.

Un chino, que se identificó como Jimmy por miedo a represalias del gobierno contra su familia en su ciudad de origen, dijo que atravesó diez países durante 35 días (y pagó 12.000 dólares) para llegar a Estados Unidos.

Familias de inmigrantes ecuatorianos son transportadas desde la frontera entre Estados Unidos y México.AFP
Inmigrantes musulmanes, la mayoría de la nación de Guinea, en África occidental, rezan al atardecer después de cruzar la frontera entre Estados Unidos y México. AFP
Migrantes colombianos que acaban de llegar a Estados Unidos saludan a los migrantes llevados por la Patrulla Fronteriza.AFP

Familias inmigrantes esperan ser procesadas por las autoridades fronterizas de Estados Unidos después de cruzar la frontera entre Estados Unidos y México en Lukeville, Arizona. AFP
Carla Morocho (izq.), embarazada de 8 meses, y su esposo Christian posan cerca de la valla fronteriza entre Estados Unidos y México en Jacumba, California.AFP
Los nuevos migrantes intentan mantenerse calientes junto a un incendio instalado a lo largo del muro fronterizo que separa México y Estados Unidos en Jacumba, California.AFP
Los agentes de la Patrulla Fronteriza cuentan a los migrantes asiáticos que ingresaron ilegalmente a los EE. UU. el día anterior a través del muro fronterizo antes de llevarlos a un puerto de entrada en Jacumba, California.AFP
Familias inmigrantes hispanas esperan transporte desde la frontera entre Estados Unidos y México en Lukeville, Arizona.AFP
Inmigrantes, la mayoría de países africanos, esperan ser procesados ​​por los funcionarios fronterizos de Estados Unidos después de cruzar la frontera entre Estados Unidos y México. AFP