Atentados terroristas han sido cometidos antes y después de la toma de posesión del nuevo presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, según medios colombianos.

El más reciente fue cometido después de la toma de posesión del mandatario que ha prometido construir diez megacárceles, en el peaje de la doble calzada en Santander de Quilichao, en donde según el medio RCN, hombres «armados detonaron explosivos contra la infraestructura».

RCN ya había reportado nueve atentados terroristas antes de la toma de posesión del mandatario, citando al ministro de Defensa, Pedro Sánchez, ocho dirigidos contra autoridades públicas de seis departamentos y uno en Teruel, Huila, donde dos civiles resultaron heridos, tras la detonación de granadas lanzadas desde drones.

De acuerdo a los medios locales, el subintendente de la Policía Rodelo Canchila fue asesinado en un ataque perpetrado contra la estación de Policía de Curumaní, Cesar, durante la gestión presidencial de Espriella.

Según InfoNación, el atentado dejó daños en las instalaciones policiales y en viviendas cercanas.

La Policía de Colombia confirmó la muerte del policía: «Con profundo dolor rechazamos el cobarde ataque con explosivos lanzados mediante drones contra la Subestación de Policía San Roque, en el Cesar, que acabó con la vida de nuestro compañero, el Subintendente Argemiro Rodelo Canchila».

El ataque de este sábado ocurrió en la Vía Panamericana, entre las ciudades de Popayán (Cauca) y Cali (Valle del Cauca), en donde el viernes se realizó la investidura del nuevo presidente de Colombia en un acto que por primera vez se hizo fuera de Bogotá.

Según la información, un grupo no identificado llegó al sector de Mondomo durante la madrugada de este sábado para poner explosivos que luego fueron detonados.

Como resultado de la explosión, el peaje quedó destruido y se restringió el paso por la Vía Panamericana, aunque no se informó de víctimas hasta el momento.

Este peaje fue blanco de ataques en anteriores oportunidades durante protestas de indígenas que también afectaron dicha infraestructura, que se encontraba en la última fase de su reconstrucción.

Cali, capital del Valle del Cauca, fue escenario este viernes de la posesión de De la Espriella, quien en su discurso de investidura subrayó su intención de combatir sin tregua al «narcotráfico, la delincuencia y la narcoguerrilla».

Este ataque es el primero que se conoce desde el inicio del Gobierno del ultraderechista De la Espriella, cuya investidura transcurrió en absoluta normalidad, sin atentados de los grupos guerrilleros o de las bandas criminales.