Una ola de críticas ha generado la rapera Iggy Azalea por un incidente registrado durante un concierto que ofrecía en el estadio Maracaná, en Río de Janeiro, en Brasil.



Cuando la cantante se encontraba en el escenario dando su show una de sus bailarinas cayó al suelo y comenzó a convulsionar. En ese instante, otras de las bailarinas se acercan a ella e intentan ayudarla, mientras Azalea continúa cantando y solo se limita a pedir a un médico, sin detener su actuación.

Segundos después la música fue interrumpida y varios técnicos subieron al escenario para auxiliar a la joven, quien luego fue trasladada a un hospital.

 



La actitud de la famosa ha sido duramente criticada y ella recurrió a las redes sociales para defenderse.

"Pensé que se había caído y que se le había torcido un tobillo (…) Estamos sacudidos por lo ocurrido, pero por suerte ella está bien", dijo a través de su Instagram.



Además, lamentó los ataques en su contra que generó el incidente. "A veces me siento agotada de este mundo. Parece que todo lo que hago es una oportunidad para que la gente me diga que soy una porquería, que mi música apesta, que mi ropa es fea, que no importo y que soy una persona horrible", escribió.