La selección de Brasil realizó este martes su última práctica en Morristown, Nueva Jersey, antes de trasladarse a Miami para enfrentar el miércoles a Escocia en la última jornada del Grupo C del Mundial 2026.
La principal novedad fue el regreso del portero titular Alisson Becker, quien trabajó con normalidad junto al resto del plantel después de haberse entrenado por separado el lunes para controlar las cargas físicas.
El equipo dirigido por Carlo Ancelotti desarrolló la sesión en el Columbia Park bajo temperaturas considerablemente más bajas que las registradas en los últimos días. Los futbolistas pasaron de entrenarse en ambientes superiores a los 30 grados centígrados a condiciones por debajo de los 20 grados.
El cambio climático sorprendió a varios jugadores de la Canarinha. Neymar, Gabriel Martinelli y Bruno Guimarães fueron vistos frotándose los brazos y las manos antes de iniciar la práctica, en una escena poco habitual para el grupo sudamericano.
Durante los primeros minutos abiertos a la prensa, los jugadores realizaron ejercicios de activación física y rondos con los 22 futbolistas de campo disponibles para el compromiso frente al combinado escocés.
La única ausencia fue la de Raphinha, quien continúa recuperándose de una lesión muscular en la pierna derecha. Todo apunta a que el extremo del FC Barcelona no estará disponible para el partido del miércoles y su regreso podría producirse únicamente en unos eventuales octavos de final.
Uno de los momentos más comentados de la práctica tuvo como protagonista a Neymar. El atacante, que recientemente superó una lesión en el gemelo que lo mantuvo alejado de las canchas durante un mes, protagonizó un choque con Danilo, una acción que provocó los aplausos de sus compañeros.
Brasil llega a la última fecha como líder del Grupo C con cuatro puntos, la misma cantidad que Marruecos. Los africanos enfrentarán a Haití, que ya quedó eliminada de la competición.
La Canarinha buscará una victoria que le permita asegurar el primer lugar de su grupo, mantenerse en su centro de concentración en Nueva Jersey y evitar un traslado a México para la siguiente ronda, además de medirse, en teoría, a un rival más accesible en los cruces de eliminación directa.