La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) presentó el caso de la salvadoreña “Beatriz” a la Corte Interamericana de los Derechos Humanos (CrIDH) porque responsabiliza internacionalmente al Estado Salvadoreño de haber violado el derecho a la salud, integridad personal y a la vida de la joven.

Para Morena Hererra, representante de la Colectiva Feminista para el Desarrollo Local esta decisión de la CIDH es satisfactoria porque abre una nueva etapa para las mujeres salvadoreñas en materia de salud.



“El proceso más largo es el de la Comisión, ese análisis que ha hecho la Comisión y ya está logrado, ahora nos queda un paso importante, pero en menos tiempo y nosotras si aspiramos a que el Estado sea condenado por violar los derechos de Beatriz, las decisiones de la Corte y el gobierno lo sabe son de estricto cumplimiento”, aseveró Herrera.

Siguiente paso.

El primer escrito que se interpuso ante la CIDH fue en 2013, sin embargo la directora jurídica del Centro por la Justicia y el Derecho Internacional, Gisela León, explicó que el siguiente paso tardará unos dos años y es que la parte acusatoria y el Estado denunciado presenten argumentos y pruebas.

Esto para que la Corte analice toda la información y fije una fecha para celebrar una audiencia, en la que ambas partes expongan a detalle esos argumentos y respondan preguntas de la Corte; meses después se dictará sentencia y el caso no se cierra hasta que el Estado cumpla todas las medidas de reparación que se le impongan.

Esta historia ante la Corte posibilita transformaciones en nuestro país, por un lado la reforma que despenalice el aborto, que garantice el derecho a la salud”. Saraí García, representante de la Agrupación Ciudadana por la Despenalización del Aborto Terapéutico, Ético y Eugenésico de El Salvador.


Herrera aclaró que la CIDH decidió pasar el caso a la Corte porque anteriormente se le hicieron recomendaciones reparatorias al Estado Salvadoreño pero no las cumplió, sino que al contrario pidió prórroga en cuatro ocasiones consecutivas.

Beatriz fue una joven que vivía en situación de pobreza que tuvo un embarazo de alto riesgo y solicitó interrumpirlo; debido a las leyes que prohíben el aborto no fue posible.

Luego de varias solicitudes a la Corte Suprema de Justicia y solicitudes de medidas a la CIDH, y tras más de 20 semanas de embarazo, Beatriz fue sometida a una cesárea y el bebé murió a las cinco horas.

Beatriz murió años después pero antes, con el apoyo de defensoras buscó medidas de reparación y de no repetición.