Luego de un hackeo cibernético que provocó la suspensión de la plataforma del sistema comercial de Costa Rica, el país avanzó con la atención de 590 unidades de transporte de importación durante el fin de semana.

La paralización en la frontera de Costa Rica inició hace una semana, cuando sucedió el ataque. Los posibles atacantes, de origen ruso, Cont, piden $10 millones al Ministerio de Hacienda por la información supuestamente sustraída de su portal.



Desde ese momento, exportadores y gremiales salvadoreñas confirmaron el retraso en la entrega de mercancía, que provocó kilómetros en filas de camiones entre las aduanas de Costa Rica y Nicaragua.

El Ministerio de Hacienda de Costa Rica aseguró que mantiene la atención en todas las aduanas del país, permitiendo la continuidad de los servicios y apoyando el flujo comercial.

A través de un comunicado difundido este lunes, la entidad hacendaria costarricense manifestó que en algunas aduanas ampliaron su horario de atención y se habilitaron los depósitos fiscales para la recepción de carga de las unidades de transporte en tránsito, y el despacho de importaciones.

A través de la aduana Peñas Blancas se atendieron a 1,101 unidades de transporte que llegaron a su zona fronteriza, de las cuales 511 eran de exportación y 590 importaciones dirigidas a ese país.

En la aduana Santamaría se autorizó el despacho de 370 Declaraciones Únicas Aduaneras (DUAS) de importación, y en la aduana de Limón se despachó todas las exportaciones programadas de Costa Rica y atendió a nueve barcos con mercancías.

El director general de Aduanas, Gerardo Bolaños Alvarado, dijo que esta semana seguirán atendiendo los requerimientos de los sectores importadores y exportadores.

“Desde que se estableció la contingencia para exportación, ni un solo contenedor se ha quedado sin embarcar por falta de autorización de la Aduana”, indicó el funcionario costarricense.