Al momento de firmar el imponente contrato, Cristiano Ronaldo sabía que la adaptación en Arabia Saudita no iba a ser tan sencilla. Pero a las dificultades lógicas del idioma y la cultura, llamativamente le suma la incomodidad desde lo deportivo: su performance -y la del equipo- no transita de la manera que hubiera soñado, por lo que exterioriza su malestar con episodios polémicos. ¿Cuál fue el último? Empujó a un auxiliar del equipo rival.

El Al Nassr igualó (1-1) ante Al Khaleej, el antepenúltimo clasificado en la tabla de posiciones de la Saudi Premier League. Esa inesperada igualdad alteró los ánimos del luso, quien tuvo una feroz descarga con un tercero. Apenas concluyó el desarrollo quedó rodeado por adversarios que le pidieron su casaca; enseguida se la quitó y accedió a la solicitud. Sin embargo, el asedio de sus contendientes en medio del fastidio por las dos unidades dilapidadas que relegaron a su equipo en la lucha por el título, sacaron su peor versión...
Cuando un auxiliar del elenco adversario se arrimó con el afán de inmortalizar el momento con una fotografía, le puso la mano izquierda en el hombro y lo acompañó en la caminata. Pero el exManchester United reaccionó: lo empujó para sacárselo de encima, le dedicó unas palabras poco amigables y se alejó de la escena, dejando incrédulo al damnificado.