Según informes, el duque de Cambridge había contraído la enfermedad en abril, pero nunca la reveló a la población “Los demás funcionarios públicos han sido honestos y abiertos mostrando algún tipo de liderazgo y liderando con el ejemplo”, añadió Graham Smith, director de un grupo antimonárquico.
Fuentes cercanas confesaron que el príncipe presentó dificultades para respirar en un momento, pero que luego su enfermedad evolucionó con normalidad. Después de su diagnóstico continuó con su trabajo.