“El peligro de una Tercera Guerra Mundial es serio, es real. No se puede subestimar”, ha afirmado Lavrov durante una intervención en la televisión rusa. Lavrov llegó a comparr la situación actual con la de la conocida como Crisis de los Misiles de 1962, cuando Estados Unidos y la Unión Soviética estuvieron a punto de lanzarse a una guerra nuclear debido a la presencia de misiles rusos en Cuba.
Mientras tanto, el secretario de Defensa estadounidense, Lloyd Austin, decía ayer desde Kiev que el objetivo de Washington con su ayuda militar a Ucrania es debilitar a Rusia hasta el punto de que no pueda repetir una invasión.
Entonces mientras los discursos de Rusia y Estados Unidos continúan siendo beligerantes, los ucranianos siguen poniendo los muertos y además, viendo destruida su infraestructura, sus residencias y la vida tal como la conocieron antes que a Vladimir Putin se le ocurriera invadirlos.
Rusia ha desatado una macabra ofensiva que ha llevado al Tribunal Penal Internacional a investigar crímenes de guerra, pero el cinismo continúa y siguen hablando de “liberación” o “desnazifcación” mientras son precisamente ellos los que actúan con los métodos nazis de la Segunda Guerra Mundial. Ojalá el mundo entre en sensatez y logre detener esta vorágine antes que sea demasiado tarde para todos.