La invasión rusa a Ucrania entró esta semana en su segundo mes bajo incesantes bombardeos contra la población civil, el aumento de refugiados y una temeraria advertencia del canciller ruso de que aún se puede desatar una Tercera Guerra Mundial.

“El peligro de una Tercera Guerra Mundial es serio, es real. No se puede subestimar”, ha afirmado Lavrov durante una intervención en la televisión rusa. Lavrov llegó a comparr la situación actual con la de la conocida como Crisis de los Misiles de 1962, cuando Estados Unidos y la Unión Soviética estuvieron a punto de lanzarse a una guerra nuclear debido a la presencia de misiles rusos en Cuba.



Mientras tanto, el secretario de Defensa estadounidense, Lloyd Austin, decía ayer desde Kiev que el objetivo de Washington con su ayuda militar a Ucrania es debilitar a Rusia hasta el punto de que no pueda repetir una invasión.

Entonces mientras los discursos de Rusia y Estados Unidos continúan siendo beligerantes, los ucranianos siguen poniendo los muertos y además, viendo destruida su infraestructura, sus residencias y la vida tal como la conocieron antes que a Vladimir Putin se le ocurriera invadirlos.

Rusia ha desatado una macabra ofensiva que ha llevado al Tribunal Penal Internacional a investigar crímenes de guerra, pero el cinismo continúa y siguen hablando de “liberación” o “desnazifcación” mientras son precisamente ellos los que actúan con los métodos nazis de la Segunda Guerra Mundial. Ojalá el mundo entre en sensatez y logre detener esta vorágine antes que sea demasiado tarde para todos.