“Todo es más difícil cuando tienes dos años sin ganar. Ese fue el principal problema en los partidos pasados: 23 partidos sin ganar en dos años es una carga muy difícil de llevar, así que teníamos que hacer el mejor partido que podíamos y jugar con esa carga en nuestra mente de dos años”, admitió Dóniga, algo ya más liberado.
Según el entrenador, a partir de ahora los futbolistas jugarán con menos presión: “romper la racha seguramente nos va a ayudar a que los partidos que tengamos controlados tengamos esa circulación de balón, ese control de juego y esa confianza aumente para poder pasar los partidos con antelación y no tener que estar hasta el final sufriendo”.
Si bien a esta altura pensaba tener seis puntos y no cuatro, se mostró optimista con el rumbo de la Selecta en las Eliminatorias: “El objetivo principal era llegar a los partidos del próximo año con dos victorias, hemos conseguido una victoria y un empate. Sigue siendo un resultado de que nos mantiene segundos, a falta de partidos”.
También habló sobre el rendimiento del equipo, que en la segunda etapa se mostró más sólido: “La idea fue la misma en ambos tiempos, pero en el segundo tiempo tuvimos más el control del balón con más precisión que el primer tiempo, encontramos espacio detrás de la línea de los volantes”. Recordó las ocasiones falladas en el primer tiempo: “tuvimos dos o tres oportunidades de marcar, pero no las conseguimos y esa fue la clave de irnos con problemas al descanso”.