El BCR actualizó los resultados del sector público no financiero (SPNF) del año pasado a finales de enero, incluyendo el déficit fiscal que se origina cuando los gastos de un gobierno son superiores a sus ingresos, una brecha que en su mayoría es cubierta con financiamiento adicional (deuda).
En 2020, el déficit fiscal de El Salvador llegó a su máximo histórico, con en la mayoría de países de la región, debido a que el gasto público aumentó por la emergencia sanitaria del covid-19 mientras que los ingresos –principalmente por impuestos- se redujeron a raíz de los esquemas de confinamiento que dejaron en cierre parcial al tejido productivo.
Las estadísticas del BCR indican que el déficit fiscal de 2021 se redujo en $891.9 millones frente a 2020, sin embargo esta brecha se mantiene el doble de alta contra los resultados de 2019 cuando totalizó $825.27 millones.
Gastos siguen superando ingresos.
Debido al cierre de la economía, los ingresos y donaciones del Gobierno se redujeron en 2020. Sin embargo, para 2021 el rebote económico permitió recuperar el terreno perdido en la demanda de exportaciones así como hubo mayor flujo de remesas (que estimulan el consumo), que se tradujeron en mayores ingresos para el fisco salvadoreño.Los ingresos y donaciones aumentaron $1,348.08 millones al cerrar en $7,108.76 millones en 2021, un 23.40 % de crecimiento interanual frente a 2020 o un 15.8 % superior a los resultados de 2019, cuando aún no había covid-19.
Sin embargo, el gasto público en 2021 siguió aumentado en 2021 y cerró con 5.7 % de crecimiento interanual. El BCR reporta que llegó a los $8,424.47 millones, una cifra que es de $456.61 millones adicionales a los resultados de 2020 o un 27.3 % superior a 2019.
¿Cómo se prevé sea el déficit de 2022?
El alto déficit fiscal es uno de los principales señalamientos por parte de economistas y organismos internacionales. El Fondo Monetario Internacional (FMI) en su revisión al Artículo IV con El Salvador, advirtió que las vulnerabilidades fiscales merman el crecimiento económico y “requieren acciones inmediatas” para reducir el nivel de endeudamiento.El FMI señaló que el déficit fiscal está proyectado en 5.8 % del Producto Interno Bruto (PIB) en 2021 y un 5 % para 2022. Un similar panorama prevé la agencia de riesgo Moody’s Investor Service.
Por su lado, el Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (ICEFI) señaló que el déficit dependerá tanto de la capacidad de obtener la recaudación tributaria planificada en el presupuesto 2022 como de la obtención de recursos frescos de deuda para financiar el gasto público.
3 alertas por alto déficit
1.- ¿De cuánto se prevé?
El FMI y Moody’s prevén que el déficit fiscal ronde el 5 % del PIB en 2022, en la medida que el Gobierno aumente el gasto público en infraestructura, educación y seguridad.
2.- ¿De qué depende?
El Icefi advirtió que el déficit dependerá de la recaudación y obtención de recursos frescos; estima que los ingresos están sobrestimados en el presupuesto de 2022.
3.- ¿Hay solución?
El FMI recomienda al Gobierno salvadoreño un ajuste para consolidar las finanzas públicas por medidas de ingresos y gastos de “alta calidad” para reducir el peso de la deuda.
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$891.9
Millones
Se redujo el déficit fiscal en 2021 contra el 2020, según el BCR.
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5 %
PIB
Se espera que el déficit fiscal de 2022 ronde el 5 % del PIB.
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