"Cuando uno decide ser entrenador quiere lo mejor, y busca enfrentarse a los mejores rivales, y mantenerse vivo en todas las competiciones, y estar cerca de llegar a los objetivos, que es ganar. Nosotros estamos así, por lo que soy feliz con todo lo que está pasando", afirmó el argentino sobre la exigencia del calendario, que enfrenta a los rojiblancos a Real Madrid, en octavos de Champions, y Barcelona, dos en Copa y una en Liga, en el próximo mes y medio.
Simeone explicó que el Atlético ha tenido "la fortuna" en muchas temporadas de tener "mucha cantidad de partidos importantes" y eso da "tranquilidad". "Ahora toca pensar en el partido de Valencia, sabiendo que mejoró muchísimo a partir de la llegada de Corberán, con mucha más intensidad, más juego asociativo y orden. Esperemos llevar el partido donde creemos le podemos hacer daño", agregó.
El argentino no quiso hablar de los árbitros. "En este momento no tengo lugar y espacio para pensar en otra cosa que en nosotros. Mi foco está puesto ahí, en mi energía volcarla en lo que necesite el equipo. Ustedes ven y escuchan, así que no pregunten", expresó.
El entrenador rojiblanco apuntó las opciones que tiene en el centro del campo ante la ausencia de Barrios y Koke. "Gallagher es un centrocampista con llegada, pero no un medio más posicionado, y Marcos Llorente ha jugado en ese puesto con el Real Madrid y Alavés, por lo que creemos que puede ayudarnos mañana en esa posición. Empezará ahí seguramente", aclaró.
Sobre Antoine Griezmann, Simeone dijo que suele ser "un jugador extraordinario y diferencial" que les hace "tener un salto de calidad". "Atraviesa partidos que no lo hacen bien, como tantos otros compañeros de él. Ahora me toca a mí interpretar cómo es la gestión de su juego, pero confío absolutamente en Griezmann", concluyó.