Los distribuidores de vehículos nuevos vendieron 8,000 unidades en los primeros cuatro meses de 2026, de los cuales un 21 % corresponde a marcas chinas, reporta la Asociación Salvadoreña de Distribuidores de Vehículos (Asalve).
El sector cerró 2025 con más de 27,000 unidades vendidas, una cifra récord del rubro que se mueve, como el resto de actividades, según la dinámica económica. Además, representó un crecimiento de 2,100 vehículos frente a 2024.
De enero a abril, los distribuidores han colocado aproximadamente 8,000 unidades, lo que representa un crecimiento del 16 %, aseguró Roberto Renderos, presidente de Asalve, quien consideró que aún es “muy aventurado” prever cómo cerrará el rubro este año.
Aun así, vaticinó que los distribuidores colocarán entre 1,500 y 2,000 unidades adicionales al término de 2026.
Este año la dinámica de la demanda también ha girado hacia las marcas chinas, que ofrecen modelos con alta tecnología a precios agresivos frente a fabricantes japoneses o surcoreanos, considerados los «reyes» de las calles salvadoreñas.
De acuerdo con Asalve, las marcas chinas representan el 21 % de las ventas a abril.
Renderos indicó que a nivel mundial hay cerca de 150 marcas chinas registradas, de las cuales una buena parte tiene alianzas con fabricantes tradicionales de lujo que brindan cierta garantía de calidad y cadena de repuestos.
En El Salvador, algunas marcas chinas han ingresado a través de Grupo Q o Excel, aunque también hay distribuidores independientes.

“En el mercado salvadoreño ya encontramos marcas más premium dentro del segmento chino. Creo que la gente ya lo empieza a ver y eso es parte del crecimiento, porque encuentran vehículos chinos con muchísima más tecnología que algunas marcas tradicionales y con el respaldo de un grupo automotriz”, indicó.
Dinamismo del sector
En las últimas dos décadas, el sector ha sufrido dos crisis económicas. Entre 2008 y 2009 cayeron las ventas de unidades nuevas debido a la crisis internacional, las cuales se recuperaron hasta 2022. Antes de eso, el rubro tuvo que sortear la pandemia de covid-19 en 2020, que para Renderos representó el peor momento del sector.
En ese momento, recordó el ejecutivo, el reto era frenar la llegada de vehículos para no llenarse de inventario en las salas de ventas en medio de la incertidumbre sobre cuándo se reabriría la economía y cuánto se prolongaría el impacto. Inicialmente se esperaba que la industria automotriz se recuperara en tres años, pero la “gran sorpresa” fue que el proceso se redujo a seis meses.
“Por alguna razón extraña en todo el mundo, la gente se desató a comprar carros comerciales de todo tipo”.
Amarrado con la dinámica económica, las agencias registran mayor demanda en pick-up, así como en camiones, utilizados principalmente para transportar mercancías. Después se encuentran las ventas de vehículos deportivos utilitarios (SUV), microbuses, sedanes y paneles.
El Observatorio Nacional de Seguridad Vial reporta que el 50.06 % de los vehículos en El Salvador ingresaron como nuevos, mientras que los usados —importados principalmente de Estados Unidos— representan un 35.8 % y un 14.09 % no ha sido clasificado.