Estados Unidos afrontará este fin de semana un contraste climático inusual con una temprana ola de calor en el occidente y suroeste del país, mientras una tormenta invernal provocará intensas nevadas en el norte y el Medio Oeste.

El aumento de temperaturas comenzará este viernes en estados como Arizona, Nuevo México, Nevada, Colorado, Utah y California. En este último estado, el Servicio Meteorológico Nacional (NWS) emitió alertas de riesgo “moderado a alto” por el calor en la costa, incluyendo ciudades como Los Ángeles y San Diego.

Las autoridades meteorológicas prevén que las temperaturas alcancen hasta 97 grados Fahrenheit (36 grados centígrados) en zonas cercanas a la frontera entre California y Baja California, en México. En general, los valores estarán entre 20 y 30 grados Fahrenheit por encima del promedio habitual para esta época del año.

El organismo advirtió que el aumento térmico podría romper numerosos récords diarios de temperatura. Incluso, algunas regiones podrían registrar las cifras más altas para el mes de marzo desde que existen registros.

Según el NWS, las condiciones cálidas se mantendrán durante el fin de semana y existe la posibilidad de que el calor vuelva a intensificarse durante la próxima semana en varias zonas del oeste estadounidense.

En contraste, una tormenta invernal comenzará a desarrollarse desde este viernes en el norte de las Altas Llanuras, afectando estados como Montana, Dakota del Norte, Dakota del Sur, Wyoming y Kansas.

El sistema meteorológico se extenderá posteriormente hacia las Llanuras del Norte, el Medio Oeste y regiones del noreste, incluyendo el estado de Nueva York y parte de Nueva Inglaterra.

Las previsiones apuntan a acumulaciones de nieve entre seis y 12 pulgadas (más de 15 y más de 30 centímetros), lo que provocará fuertes nevadas, heladas y condiciones peligrosas para viajar.

“Es probable que una gran tormenta invernal traiga fuertes nevadas y vientos desde las Altas Llanuras hasta los Grandes Lagos este fin de semana. Esperen condiciones peligrosas de viaje con más de seis pulgadas (15 centímetros) de nieve y ráfagas de viento de hasta 50 millas (80 kilómetros) por hora”, advirtió el NWS.

Este fenómeno ocurre después de que Estados Unidos registrara el segundo invierno más cálido desde que existen registros, solo por detrás del periodo 2023-2024, de acuerdo con un informe de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA).