El Gobierno de Estados Unidos anunció este martes el levantamiento de sanciones contra el sistema de banca pública de Venezuela, incluyendo al Banco Central, en una decisión que marca un nuevo paso en la normalización de relaciones entre ambos países.
La medida fue comunicada por el Departamento del Tesoro, que autorizó operaciones con entidades como el Banco Central de Venezuela, el Banco de Venezuela, el Banco Digital de los Trabajadores y el Banco del Tesoro.
Además, la disposición incluye a cualquier institución en la que estas entidades tengan una participación igual o superior al 50 %, ampliando el alcance del alivio financiero.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) emitió licencias que permiten realizar “transacciones comerciales” con el Gobierno venezolano, siempre bajo autorización previa de Washington.
Con esta flexibilización, los principales bancos públicos de Venezuela podrán reintegrarse al sistema financiero internacional y operar legalmente con el dólar, tras años de restricciones.
La decisión se produce en un contexto de acercamiento entre ambos países, luego de que recientemente Estados Unidos retirara sanciones contra figuras del Gobierno venezolano.
Asimismo, forma parte de una estrategia más amplia de Washington para aliviar las restricciones económicas impuestas desde 2017 y facilitar la reactivación financiera del país sudamericano.
Este cambio también ocurre tras eventos políticos recientes en Venezuela, que han impulsado un proceso de reconfiguración de las relaciones diplomáticas entre Caracas y Washington.
El levantamiento de sanciones representa un giro en la política estadounidense hacia Venezuela y abre la puerta a nuevas operaciones comerciales e inversiones en el país.