El informe elaborado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), consigna datos de 36 países de América Latina, el Caribe y la Península Ibérica. En dicha zona geográfica, Nicaragua destaca al registrar los niveles más altos de representación femenina en carteras estatales, con un 57.1 %. En segundo lugar sobresale Granada, con un 40 %. Sin embargo, este escalón podría ser conquistado por Chile y Costa Rica, al reportar valores del 39.1% y 38.1 %, respectivamente.
A este ritmo de crecimiento, la balanza de participación laboral desfavorece a las mujeres salvadoreñas, al bajar hasta la posición 15 del ranking, superando a Uruguay y Portugal (20 % cada uno). De acuerdo con el documento, los últimos lugares pertenecen a Honduras, San Vicente y Las Granadinas, Antigua y Barbuda.
En línea con la CEPAL, a finales de 2016, la firma internacional de consultoría EY presentó un estudio sobre la participación de las mujeres dentro de las instituciones. En éste, se reveló que de ajustar el 30 % de intervención de la líderes femeninas, se podría agregar hasta 6 % el margen neto de una empresa.
El estudio también reveló que las instituciones no dan seguimiento a las mujeres a medida avanzan en su carrera profesional, lo que conlleva que las empresas, generalmente, ignoren por qué el talento femenino no llega a la alta gerencia.
Gabriela Morales, coordinadora de Responsabilidad Social de EY Centroamérica, señaló que “solo el 2 % de las organizaciones mide el impacto de las juntas con diversidad de género en el desempeño financiero y el 70 % no lo tiene contemplado como una tarea por realizar”.
El estudio reseñó que un 61 % de las mujeres consideraren que las organizaciones no tiene suficiente diversidad de pensamiento en el equipo de liderazgo, mientras que solo un 44 % de hombres compartieron esa percepción.