Un 60 % de las pérdidas humanas y económicas que el país registra están relacionadas con los sismos, según un documento divulgado por la Oficina de Planificación del Área Metropolitana de San Salvador (Opamss).
El documento, que cita datos del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Marn), explica que este análisis comprende el impacto que los terremotos han tenido en el país en los últimos 30 años.
“En El Salvador los sismos han sido responsables del mayor número de pérdidas tanto humanas como económicas en los últimos 30 años”, puntualizó el documento elaborado junto con la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA) y divulgado en agosto de 2025.
Según el análisis, la mayoría de los sismos ocurridos por falla local, que generaron pérdidas humanas, se produjeron en zonas cercanas al Área Metropolitana de San Salvador (AMSS).
El impacto ha sido considerable, según el documento, porque son pocos superficiales y se manifestaron en centros urbanos.
El Gran San Salvador no solo está amenazado por sismos, ya que entre sus principales problemas están erupciones volcánicas y deslizamientos.
Terremotos
La JICA y la Opamss recordaron que en los últimos 40 años el país ha vivido tres terremotos “desastrosos” ocurridos en 1965, 1986 y 2001, que provocaron cientos de muertes y pérdidas económicas, tanto a nivel público como privado.
Este 13 de enero el país conmemora 25 años del terremoto de 2001 que afectó principalmente la colonia Las Colinas, en el distrito de Santa Tecla, municipio de La Libertad Este.
El fenómeno se registró a las 11:33 a.m. de un sábado con una magnitud de 7.6 grados en la escala de Richter.
Con tan solo 45 segundos, el sismo se convirtió en uno de los más letales registrados en El Salvador, que provocaron la muerte de 944 personas en diferentes circunstancias a nivel nacional, según cifras oficiales.
Ese mismo año, pero en febrero, el país registró un segundo terremoto de 6.6 grados que dejó 315 muertos.
El documento divulgado por la Opamss apunta a que, en 2022, la JICA realizó un estudio que reveló que los edificios inspeccionados luego del primer terremoto de 2001 fueron construidos antes de 1997, buena parte de estos edificados con marcos de concreto sin planos estructurales.
La JICA apunta a que muchos de los edificios que fueron dañados entre 1986 y 2001 no fueron reparados adecuadamente o reforzados, lo que se puede traducir en puntos vulnerables para futuros terremotos.
El documento destaca la evolución de los códigos de diseño sísmico en El Salvador y la creación del Sistema Nacional de Protección Civil. Además, el año pasado lanzó una guía de planificación del reforzamiento sísmico de edificios públicos con el que se prevé otorgar herramientas e información para que se cumplan la reglamentación sísmica vigente, tanto en el sector público y privado.