El rey Carlos III pagó de forma voluntaria más de 30 millones de libras esterlinas en impuestos desde que asumió el trono tras la muerte de la reina Isabel II, en septiembre de 2022, según el informe anual de las finanzas de la monarquía británica divulgado este jueves.

La cantidad equivale a más de $40 millones y convierte al soberano en el primer monarca del Reino Unido que hace públicas sus declaraciones fiscales, una decisión orientada a fortalecer la transparencia sobre el manejo de las finanzas de la familia real.

El responsable de las finanzas privadas del rey, James Chalmers, detalló que Carlos III pagó voluntariamente 12.9 millones de libras durante el ejercicio fiscal 2024-2025 y otros 11.7 millones de libras en el período 2023-2024.

El monto total supera los 30 millones de libras al incluir parcialmente los meses comprendidos entre su ascenso al trono, en septiembre de 2022, y el cierre del año fiscal siguiente, en abril de 2023.

El Palacio de Buckingham aclaró que la información no incorpora los impuestos correspondientes al ejercicio fiscal 2025-2026, debido a que ese período aún se encuentra bajo auditoría y revisión conforme a los procedimientos establecidos.

Carlos III paga voluntariamente el impuesto sobre la renta generado por sus ingresos privados, además de los tributos sobre ganancias de capital y sucesiones, en cumplimiento de un acuerdo vigente desde 1993, establecido durante el reinado de Isabel II.

El monarca también obtiene ingresos provenientes de inversiones privadas, actividades comerciales, propiedades particulares y ahorros personales, recursos que forman parte de su patrimonio independiente de las finanzas oficiales de la Corona.

El informe también señala que el príncipe Guillermo, heredero al trono británico, ha pagado alrededor de 20 millones de libras en impuestos desde que asumió el título de príncipe de Gales.