El Salvador lidera el gasto regional en salud y busca su espacio en el sector ‘Life Sciences’, destaca un estudio de la consultora EY. Sin embargo, el camino aún es largo en medio de una revolución silenciosa impulsada por la inteligencia artificial y la telemedicina, que transforma la forma en que los ciudadanos acceden a los servicios de salud.

EY señala que la región se posiciona como un “nuevo corredor estratégico de Life Sciences” en América Latina, un sector de “ciencias de la vida” que abarca la industria farmacéutica, los dispositivos médicos y la biotecnología.

EY destaca que la pandemia de covid-19 dejó una “huella profunda” en los sistemas sanitarios de la región, con retrasos significativos en indicadores como inmunización, salud materna y atención primaria. Sin embargo, llama a considerar estas brechas como “oportunidades de inversión”.

El gasto en salud en la región se caracteriza por estructuras mixtas de financiamiento y prioridades, aunque muestra una fuerte orientación hacia los servicios curativos.

En el caso de El Salvador, cita que lidera como el país con mayor gasto en salud como proporción del producto interno bruto (PIB), con un 9.2 %.

Panamá, en la segunda posición, destina entre un 7 % y un 8 % de su PIB al sector y, según el estudio, se consolida como un hub logístico-farmacéutico con un gasto de $5,100 millones en 2024.

Honduras destina un 7.7 % de su PIB al gasto en salud, mientras que Costa Rica y Guatemala asignan un 6.8 %, respectivamente. En tanto, Nicaragua registra entre un 5 % y un 6 %, y República Dominicana, un 4.6 %.

De El Salvador, agrega el informe, el gasto público en salud se prioriza en hospitales públicos, emergencias, medicamentos institucionales, programas sociales y ampliación de la cobertura estatal.

El gasto privado en salud se concentra principalmente en medicamentos, clínicas, diagnósticos y seguros complementarios.

Oportunidades de la industria salvadoreña

El informe identifica oportunidades en El Salvador, aunque señala que el país aún se encuentra en “pasos iniciales” para desarrollar un ecosistema de Life Sciences más competitivo.

La cartera de oportunidades está liderada por la atracción de inversión gracias a la “estabilidad reciente y reformas proinversión”, señala el reporte, que recuerda que El Salvador forma parte del CAFTA-DR, lo que abre las puertas al mercado estadounidense. Además, destaca la dolarización y las mejoras en materia de seguridad.

La dependencia de las importaciones y el crecimiento moderado del sector salud representan un espacio para la expansión de la industria farmacéutica y de los biosimilares, medicamentos biológicos desarrollados a partir de productos ya existentes.

EY también destaca el desarrollo de la biotecnología agrícola en cadenas de valor “más sofisticadas” tras la aprobación de la Ley de Salud Animal y Vegetal 2025, así como el potencial de la salud digital ante la necesidad de modernizar los sistemas sanitarios, la infraestructura y los datos gubernamentales.

Asimismo, El Salvador presenta un nivel de riesgo regulatorio «medio-alto». Al ser un miembro activo del Reglamento Técnico Centroamericano (RTCA), ha logrado avances importantes en control y vigilancia sanitaria, al tiempo que se encuentra en una buena posición para acelerar sus reformas y evolucionar hacia un sistema más ágil, moderno y confiable.

El reporte de EY también agrega que el país registra una adopción acelerada del Internet de las Cosas Médicas (IoMT) en programas de telemedicina y monitoreo remoto, así como un uso creciente de dispositivos integrados en la vestimenta (wearables) para apoyar programas de autocuidado y el seguimiento a distancia de pacientes con enfermedades crónicas.