Uno de los desafíos más grandes que tiene la Fuerza Armada, PNC, ANSP y Centros Penales en la coyuntura actual del crimen organizado y las pandillas son los intentos de las estructuras criminales por infiltrar estas instituciones. Una forma predilecta históricamente ha sido el infiltrar miembros para obtener información e intentar desde adentro cometer cualquier atentado, es por eso que la Fuerza Armada, a través de la Dirección General de Reclutamiento y Reserva, desarrolla los procesos de reclutamiento y selección de forma rigurosa y apegados a los procedimientos operativos normales y protocolos de actuación para dicho fin, como parte de sus mandatos de ley y en cumplimiento al Plan de Acción Institucional para que la Fuerza Armada cumpla su misión constitucional.
El proceso es muy minucioso, profesional y especializado. El aspirante debe presentarse a cualquiera de las sedes a nivel nacional ubicadas en cada departamento, facilitando y acercando los servicios cuando se abre el proceso y presentar toda la documentación actualizada requerida, para poder iniciar las evaluaciones médicas, psicológicas, físicas, académicas y de confiabilidad. En el camino quedaron muchos aspirantes que no lograron superar los filtros, pero los que superaron el proceso tienen por delante una gran oportunidad de formación especializada y de poder escalar y superarse profesionalmente y obtener mejores ingresos al superar los cursos de ascenso, como gozar de servicio de alimentación, salud, prestaciones de ley e incluso representar al país en misiones de paz.
Pero la Dirección General de Reclutamiento y Reserva presenta en mi opinión oportunidades de mejora y desafíos para ser más eficiente y servir de apoyo a la Policía Nacional Civil y entre ellos están:
- Dotarla de un sistema moderno de lectores de huellas.
- Que se le brinde acceso de consulta a bases de datos para poder detener en flagrancia - si es necesario - a personas con órdenes de captura activa e informar a la PNC.
- Dotarla de un potente software de base de datos moderno que le permita ser más eficiente en base de reclutamiento y reservistas, con georeferenciación.
La Fuerza Armada sin duda es la institución que mejor cumplió los Acuerdos de Paz y continúa al servicio y en el corazón de la población. Al mismo tiempo fortalece las relaciones civiles militares y en la presente década cumple una función social de brindar trabajo a un segmento de la población que tiene un gran potencial de aprendizaje y servicio.
Sigan adelante promoviendo la universalidad, equidad, indiscriminación y obligatoriedad con disciplina y amor por El Salvador.