El profesional relató que primero, uno de los militares le dijo en buena forma que no podía hacer fotos, y después se acercó otro de mayor rango y le ordenó que no hiciera imágenes del retén. “Nos han dado la orden que no pueden hacer fotos aquí”. El fotoperiodista preguntó por qué y el militar respondió que era una orden que habían dado.
Ayer mismo, en la entrada a la comunidad 22 de abril, en Soyapango, el fotoperiodista también documentó el cordón militar que inspeccionaba a cada persona que entraba. Mientras documentaba, dos militares lo rodearon y le pidieron identificarse, el periodista de Diario El Mundo mostró su carné del periódico, pero los militares le pidieron otro para confirmar que era un profesional del periodismo y pidió ver las fotografías. El periodista respondió que solo hacía su trabajo y argumentó que la libertad de prensa no estaba restringida.
Mientras tanto, el soldado que se ubicó a sus espaldas le dijo que lo había visto en la comunidad Iberia e intentó hacerle una fotografía con su celular.
Los habitantes de las comunidades entraban y salía de los lugares solo mostrando sus documentos únicos de identidad, sin mayores inconvenientes.