El Gobierno de Estados Unidos anunció este miércoles una relajación del bloqueo petrolero que impedía la entrada de crudo venezolano a Cuba, al confirmar que eximirá de sanciones a las empresas que soliciten licencias para vender petróleo venezolano a la isla a través del sector privado.

La medida fue informada por el Departamento del Tesoro y su Oficina de Control de Activos (OFAC) como parte de una serie de nuevas autorizaciones vinculadas al comercio de petróleo con Venezuela.

Según la OFAC, las licencias permitirán que empresas realicen transacciones de venta de crudo venezolano y sus derivados hacia Cuba sin enfrentar sanciones de Washington, siempre que las operaciones apoyen al pueblo cubano y no involucren al Gobierno cubano directamente.

Estas autorizaciones se enmarcan en el contexto de varias licencias generales emitidas por la OFAC que amplían las actividades permitidas en el sector petrolero venezolano.

Para que las transacciones sean aprobadas, deberán cumplir ciertas restricciones impuestas por las autoridades estadounidenses, como el depósito de ingresos en cuentas controladas por EE.UU., aunque también se permitirá que compañías no estadounidenses puedan solicitar estas excepciones, facilitando así el comercio internacional del crudo venezolano hacia Cuba.

La política de sanciones de Estados Unidos sobre Venezuela se ha ido flexibilizando en las últimas semanas mediante la emisión de varias licencias generales que autorizan diversas actividades relacionadas con el petróleo venezolano, incluyendo la compra, venta y logística del crudo ya extraído. Estas medidas representan un cambio respecto a las prohibiciones más estrictas de años anteriores, aunque continúan bajo condiciones específicas de control y reporte.

La decisión busca mitigar la grave escasez de combustible que ha enfrentado Cuba tras los bloqueos y sanciones previas que afectaron la llegada de crudo venezolano, considerado durante décadas un pilar energético para la isla. Las licencias podrían permitir cierto alivio en el abastecimiento de combustible para usos comerciales y humanitarios, aunque persisten desafíos para garantizar condiciones favorables de compra y distribución.