La Fiscalía General de la República demandó ayer al empresario Herbert  Ernesto Saca Vides por daños ambientales en  un lugar donde se construye un centro comercial, en la prolongación de la Masferrer norte, frente al redondel Nicaragua, en el cantón de San Antonio Abad.

Según la Unidad de Medio Ambiente, los daños son en un área de 3,800 metros cuadrados en donde fue eliminada la cubierta vegetal de más de 30 árboles por héctarea, sin permiso del Ministerio de Medio  Ambiente y Recursos Naturales.



La Fiscalía dijo en un comunicado que el único permiso que el empresario tenía para la tala de árboles es uno de la alcaldía municipal de San Salvador; sin embargo, la unidad ambiental del Ministerio Público alega que la comuna no tiene competencias para  emitir estos permisos.

 
3,800 metros ECuadrados de terreno habría eliminado de cobertura vegetal, Herbert Saca, según la Fiscalía General.
“Pedimos que se condene al señor Herbert Ernesto Saca Vides, a la restauración del daño causado al medio ambiente o ecosistemas afectados y en caso de ser imposible la restauración, se condene al mismo a indemnizar al Estado de El Salvador por los daños y perjuicios causados en concepto de responsabilidad civil a la cantidad que resultare del valúo de daños ambientales que practicará el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales”, dijo la Fiscalía.

En el lugar talado, supuestamente se construye un centro comercial que sería propiedad de Herbert Saca, primo del expresidente Antonio Saca.

El pasado 31 de octubre del 2016, la Fiscalía allanó el autolote del empresario, HS imports, luego que él fuera mencionado en los análisis de probidad de los expresidente Antonio Saca y Mauricio Funes como proveedor de carros costosos. También había proveído carros al secretario privado del expresidente Saca, Élmer Charlaix, actualmente acusado de lavado de dinero y quien guarda prisión en el sector nueve del penal La Esperanza.

La Fiscalía dijo en su comunicado, ayer, que en el terreno dañado había unos 80 tipos distintas de especies arbóreas, algunas protegidas y en peligro de extinción, como Mano de León, Sincuya y Cedro; además árboles nacionales como Maquilishuat y el Bálsamo. Todo eso “trajo daños ambientales en los componentes de agua, suelo, paisaje, biodiversidad y la calidad de vida”, dice la Fiscalía.