Más que Messi, que Cristiano y que cualquier otra estrella del mundo del fútbol. El motivo es que Bolkiah es el hijo del príncipe de Brunéi y sobrino del sultán del citado país asiático. El joven futbolista ya era rico antes de comenzar siquiera su carrera, por lo que se puede deducir que no quiso hacerse futbolista para hacer fortuna.
Bolkiah heredará en su momento unos 20.000 millones de dólares por lo que desde luego puede mirar por encima del hombro hasta a los jugadores más ricos, habituales de mansiones y yates.
Se ha formado en las categorías inferiores de varios equipos ingleses, Arsenal o Leicester entre ellos, y ahora debutará en el fútbol profesional en la liga portuguesa.