Conquistar el Mundial de 2026 no solo representaría un éxito deportivo para España, sino también un importante impulso para su economía. Un análisis de Freedom24 Iberia estima que levantar el trofeo incrementaría el crecimiento interanual del Producto Interno Bruto (PIB) en al menos 0.48 puntos porcentuales durante los dos trimestres posteriores al torneo, lo que equivaldría a unos $4,700 millones.

De acuerdo con el director de Freedom24 Iberia, Pedro Santa Cruz, el principal beneficio económico provendría del fortalecimiento de la marca España en los mercados internacionales. El triunfo de la selección actuaría como una poderosa campaña de promoción que aumentaría el atractivo de los productos y servicios españoles, favoreciendo las exportaciones.

El efecto positivo ya comenzó a reflejarse durante el Mundial en sectores vinculados al consumo. Las transacciones en bares y restaurantes crecieron un 36 % durante la fase de grupos respecto a períodos similares sin competencia, mientras que ciudades como Sevilla registraron incrementos de hasta 66 % durante los partidos de la selección.

Además, los encuentros disputados entre semana generaron niveles de consumo similares a los de un fin de semana. El partido entre España y Arabia Saudita fue uno de los que produjo mayor actividad comercial en establecimientos de hostelería, reflejando el impacto inmediato del torneo sobre la economía.

El estudio también aclara que el premio económico que entregará la FIFA al campeón, de $50 millones, representa una cantidad reducida frente al tamaño de la economía española. Tomando como referencia el PIB de 2025, estimado en 1.69 billones de euros, esa recompensa equivale apenas a unos minutos de la actividad económica nacional.

Santa Cruz recordó que los factores que realmente determinan el crecimiento económico de un país siguen siendo la productividad, la inversión, la estabilidad institucional y las condiciones monetarias, por lo que un título mundial no modifica por sí solo la estructura económica de largo plazo.

Como ejemplo, mencionó que España conquistó el Mundial de Sudáfrica 2010 en plena crisis económica, cuando el desempleo rondaba el 20 %. Aunque el campeonato fortaleció la imagen internacional del país y elevó el ánimo de la población, no evitó que dos años después España enfrentara el rescate financiero de su sistema bancario.

El especialista también señaló que, históricamente, los mercados bursátiles de los países campeones suelen superar en aproximadamente un 9 % el rendimiento promedio en los meses posteriores al torneo, aunque aclaró que se trata de una correlación y no de una relación directa de causa y efecto. Añadió que variables como las tasas de interés, la liquidez global y los resultados empresariales continúan siendo los principales factores que determinan el comportamiento de los inversionistas.