Entre un 60 % y un 80 % de la población compraría pólvora para reventar en esta Navidad, estimó este miércoles el director de Protección Civil, Luis Amaya.
Durante una entrevista en el canal estatal, el funcionario dijo que estas previsiones son las que empujan al “Plan Fin de Año” a incluir la pirotecnia entre los principales aspectos a supervisar durante la temporada.
Esta semana del año, puntualizó Amaya, es la que tiene más relevancia en el consumo de pirotécnicos en El Salvador, esto pese a que la pólvora es un distintivo cultural de diferentes actividades en el país, como las fiestas patronales.
“Tendremos una noche en el qué sino un 60 %, 70 %, hasta un 80 % de la población compra algún artefacto explosivo con el afán de agregar un poco de notoriedad o alegría en la noche”.
Luis Amaya, director de Protección Civil.
El uso de pirotécnicos está permitido en El Salvador, sin embargo, hay productos en específico como silbadores, morteros superiores a número cinco, bombas mezcal, fulminantes, buscaniguas y chispas de diablo que están prohibidas, debido al impacto que estas pueden generar en su manipulación.
Entre las prohibiciones también están chispas del diablo, roquet chino, misil chino, triángulo de la muerte, mina de mar, pelota de fútbol explosiva, destructor y botella de champán.
Plan
El plan ejecutado por el gobierno se extenderá hasta el 5 de enero de 2026, supervisando ventas de pólvora en todo el país.
Además, se mantiene activa la vigilancia contra los incendios, aunque, sobre este punto, Amaya dijo que las tormentas que se han registrado en los últimos días en el país cayeron “como anillo al dedo”.
La situación climática, apuntó, retrasa el inicio de la temporada de incendios forestales que Protección Civil registra cada diciembre.
La supervisión de las autoridades también se centrará en las carreteras, en donde tendrán controles vehiculares.
El funcionario dijo que en las carreteras Panamericana y del Litoral se han reportado entre tres y cuatro accidentes fatales en la última semana, esta situación ha provocado que la Policía Nacional Civil (PNC) y el Viceministerio de Transporte (VMT) empujen medidas para que los automotores reduzcan la velocidad en la vía.