El Tribunal Segundo de Sentencia de San Salvador condenó a Víctor Manuel Arévalo a 33 años de prisión por el delito de estafa de propiedades presuntamente a su nombre, pero con escrituras falsas.

Según un comunicado de la Fiscalía General de la República, el hombre modificó la compraventa de un inmueble de Tamanique, La Libertad, la cual, pertenecía a otra persona ya fallecida, y la vendió por $20,000.

Según la Fiscalía, hubo otros casos donde el hombre presentaba propiedades que supuestamente había recibido en donación, pero las indagaciones demostraron que los movimientos no tenían los respaldos y tampoco los protocolos notariales que establecen los trámites de compraventa o donación.

Por esto, Arévalo fue condenado por los delitos de estafa agravada, falsedad material y falsedad ideológica.

En otro caso, ayer fue conocido que el Tribunal Segundo de Sentencia de Santa Tecla dictó una condena de tres años y seis meses de prisión a un hombre identificado como Isaí Ernesto Mendoza Martínez, por una estafa donde hizo creer a la víctima que repararía un celular dañado, haciéndose pasar por empleado de una empresa telefónica.

A pesar que el hombre había sido detenido por la Policía Nacional Civil, el tribunal señaló que fue condenado en rebeldía.