Un hombre que cortó las dos manos a su compañera de vida recibió una condena de 37 años de cárcel, una sentencia impuesta por el Juzgado Especializado de Sentencia para una Vida Libre de Violencia y Discriminación para las Mujeres de San Salvador.

Según la información de la Fiscalía General de la República, el enjuiciado es Erick Alexander Mejía Alfaro y fue condenado a 25 años por el delito de feminicidio agravado tentado en perjuicio de la mujer y 12 años más por amenazar a sus hijos.

El crimen ocurrió el pasado 28 de mayo de 2024 cuando el imputado siguió a su pareja, M. Y. Quintanilla de 32 años, hasta la casa donde residían, donde la golpeó y agredió con un corvo.

«La mujer usó sus manos para defenderse y el imputado le cortó ambas extremidades», dice la Fiscalía General de la República en un breve comunicado, en su momento.

Después, el hombre intentó agredir a sus hijos, pero lograron escapar.  Mejía Alfaro huyó del lugar, pero fue capturado el 31 de mayo. La víctima fue trasladada al hospital Santa Teresa de Zacatecoluca donde recibió atención.

El juzgado determinó que Mejía Alfaro es culpable y ordenó que además debe pagar $15,926 en concepto de responsabilidad civil. También, el juzgado ordenó que como medida reparatoria, la familia reciba atención psicológica, rehabilitación y se incorpore a la gestión de prótesis y al programa de atención de víctimas de violencia feminicida.

La Ley Especializada para una Vida Libre de Violencia y Discriminación para las Mujeres establece penas de 30 a 45 años de cárcel en caso de feminicio agravado.