Momentos convulsos se viven Guatemala desde que miles de ciudadanos salieron a las calles el lunes 2 de octubre, en distintos puntos del país, para exigir la renuncia de la fiscal general, Consuelo Porras, el juez Fredy Orellana, y el fiscal de la Fiscalía contra la Impunidad, Rafael Curruchiche, por presunto intento de obstaculizar la candidatura del ahora presidente electo de Guatemala, Bernardo Arévalo, y ordenar allanar las cajas con votos en el Tribunal Supremo Electoral.

Más de una semana después, las protestas continúan paralizando las principales arterias del país, lo que ha impactado en el mercado salvadoreño, pues Guatemala es el tercer socio comercial en importaciones de El Salvador, luego de Estados Unidos y China, y de ahí proviene la mayoría de verduras y hortalizas que se comercializan en los mercados salvadoreños más importantes.



Según datos del Banco Central de Reserva (BCR), solo en este año se le ha comprado al país vecino $1,089.4 millones, representando el 10.4% de las importaciones totales. Desde enero de 2019 hasta agosto de 2023, la cifra acumulada asciende a $4,739.4 millones, traducidos en un volumen de 7,755.3 millones de kilos.

Lo que El Salvador le compra más a Guatemala son las hortalizas, uno de los protagonistas de las comidas salvadoreñas.

Los datos muestran que de enero a agosto de 2023, nuestro país ha importado 230.1 millones de kilos de hortalizas silvestres, plantas, raíces y tubérculos alimenticios, traducido en $41.8 millones.

Dentro de ellas, la más adquirida es el tomate, $5.6 millones con 37 millones de kilos; seguida de las zanahorias o nabos, por $3.4 millones con 17.7 millones de kilos; las lechugas repolladas $2.5 millones, con 15.5 millones de kilos; y los chiles dulces con $2 millones con 6.5 millones de kilos.