El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, aseguró el domingo que todo el uranio enriquecido desarrollado por su país quedó bajo los escombros tras los ataques conjuntos que Estados Unidos e Israel lanzaron el verano pasado.

Según el funcionario iraní, se trata de 440 kilos de material enriquecido que, por ahora, Teherán no pretende recuperar sin la participación y supervisión de la agencia nuclear de Naciones Unidas.

“Sí, están ahí, bajo los escombros. Nuestras instalaciones nucleares fueron atacadas y todo quedó sepultado. Claro que existe la posibilidad de recuperarlas, pero bajo la supervisión de la agencia”, declaró Araqchi en comentarios a NBC.

El canciller sostuvo que esa cantidad coincide con la que en su momento declaró y verificó el Organismo Internacional de la Energía Atómica, OIEA, sobre el programa nuclear iraní.

“Aquí no tenemos secretos. La agencia ha declarado en muchos de sus informes que esta es la cantidad exacta que hemos enriquecido”, añadió Araqchi sobre el material que Estados Unidos e Israel señalaron como la “causa de guerra” del pasado verano.

El ministro también lamentó que las conversaciones con Washington sobre el programa nuclear iraní avanzaban de forma positiva hasta que, según su versión, el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decidió romperlas unilateralmente.

Araqchi dijo que Irán había planteado la posibilidad de diluir ese material o reducir su nivel de concentración como una muestra de que la república islámica no buscaba fabricar armas nucleares.

“Nosotros ofrecimos que estábamos dispuestos a diluir ese material enriquecido, o reducir su concentración, como se diga, a un porcentaje menor. Era una gran oferta, una gran concesión para demostrar que Irán nunca ha querido armas nucleares y nunca las querría”, explicó.

El funcionario dejó claro que, por ahora, no existen negociaciones abiertas con Estados Unidos ni con otros interlocutores, y que cualquier conversación futura dependerá del rumbo que tome el conflicto.