El ISNA asegura tener programas de reinserción para los menores en internamiento. / DEM

Una jueza de menores de San Salvador, que no quiso ser identificada, pidió a las autoridades crear un programa integral de reinserción para adolescentes que no solo se enfoque en atender a los menores internados definitivamente en los centros del Instituto Salvadoreño de la Niñez y Adolescencia (ISNA).



La aplicadora de justicia reconoce que hay “esfuerzos” pero lamenta que estos solo se concentren en la población de menores internados. Es decir, no tienen como objetivo la prevención, el tratamiento y la reinserción como un “engranaje” que posibilite cambios en la conducta y visión de los infantes procesados por diferentes delitos, para evitar la reincidencia.

“Nosotros no vemos un programa que vaya solo a aprender un oficio, no, queremos un programa integral, donde el joven en la mañana reciba sus clases, en la tarde va a programas y una dos o tres veces por semana reciba clases de moral, de valores, que los atiendan psicólogos, que ellos empiecen a visualizar un futuro y un proyecto de vida”, explicó.

Ciro López, miembro de la subdirección de Programas de Inserción Social del ISNA, explicó a este periódico que sí acompañan a la población de internos y que para ello la subdirección cuenta con tres programas: el de atención en Centros para la Inserción Social, el cual está compuesto por cuatro centros de internamiento; el de atención en Medio Abierto, que se encarga de los menores de edad en libertad bajo medidas, y un tercero de atención en resguardo, para los menores detenidos que aún no son puestos a la orden de un juez.

“Dentro de esos programas están los componentes de salud, atención psicológica, acceso a la educación formal y no formal, la atención psicológica, familiar, jurídica, de seguridad, de desarrollo y de conferencias para la vida”, aseguró.

Para la psiquiatra Tania Abrego, los procesos de rehabilitación y reinserción no son tan sencillos, pues lo compara con corregir 13 años de una mala crianza.

“Se trata de darle herramientas para su vida diaria, que el adolescente comience a entender que es necesario que se cuide a sí mismo, que respete las normas para no tener problemas”, detalló de manera sencilla. Advirtió que si no se hace un proceso psicoterapéutico adecuado y constante, difícilmente podrán salir “arrepentidos” y lo que buscarán es la venganza.

“Si durante el tiempo que estuvo purgando una pena no se hace este trabajo, no podría asegurarle que realmente haya una mentalidad de cambio”, afirmó.