El Lanús, campeón de la Copa Sudamericana, y el Flamengo, ganador de la Copa Libertadores, abrirán este jueves en Argentina la serie por la Recopa Sudamericana. El partido de ida se disputará en el estadio La Fortaleza, con arbitraje del venezolano Alexis Herrera.
La revancha se jugará el próximo 26 de febrero en el estadio Maracaná de Río de Janeiro. El equipo argentino llega tras un inicio alentador en el Torneo Apertura, pese a la derrota 2-0 ante Independiente el pasado viernes, cuando presentó una alineación alternativa.
Después de imponerse al Atlético Mineiro en la final de la Copa Sudamericana en 2025, el conjunto ‘Granate’ busca sumar un trofeo que aún no figura en sus vitrinas. De lograrlo, sería su cuarto título internacional y el noveno en sus 111 años de historia. El técnico Mauricio Pellegrino recuperó a Marcelino Moreno, quien superó una metatarsalgia en el pie izquierdo, mientras persiste la duda sobre el goleador Rodrigo Castillo, afectado por una lesión muscular en el cuádriceps izquierdo.
En la antesala del duelo, el capitán Carlos Izquierdoz declaró: “El valor de mercado es muy importante pero lo tomo con pinzas. Es verdad que Flamengo acaba de comprar a Lucas Paqueta por 40 millones de dólares, pero es el valor donde jugaba y que le da esa cotización. Pero el fútbol son once jugadores de cada lado”.
Por su parte, Flamengo afronta el compromiso tras un arranque irregular de temporada, aunque recuperó confianza con la victoria 2-1 ante Botafogo en los cuartos de final del Torneo Carioca. El club brasileño aspira a sumar su décimo título internacional y el 29 de su historia, sin contar campeonatos estaduales.
El entrenador del ‘Fla’ subrayó la importancia del trofeo al señalar: «Al entrar al centro de entrenamiento, la pared tiene los trofeos. La Recopa está ahí: un logro. Sabemos que queremos sumar otro. Es un título muy difícil”. Para este encuentro no viajaron los centrocampistas Jorginho y el español Saúl Ñíguez, ni los delanteros Gonzalo Plata —quien debe cumplir una sanción— y Wallace Yan.
La serie promete intensidad entre dos campeones continentales que buscan iniciar el año con un nuevo título internacional.