Las palmas tienen precios desde $1 hasta los $6, dependerá del tipo de decoración que el feligrés elija. Las vendedoras están ubicadas en el atrio de la Iglesia El Calvario, en el Centro de San Salvador.
Doña Milagro García, de 50 años, relató que una vez al año viene a San Salvador, desde su natal La Unión, a vender las palmas que recopilan días previos. Según la unionense empezó a vender las palmas para el Domingo de Ramos a los 15 años, una tradición que enseñó su abuela, su mamá y ella enseña a sus descendientes.
“Yo tenía 15 años cuando mi mamá me trajo por primera vez al Calvario, aquí ella no vendía dentro de la iglesia sino que afuera, ya hace como unos 30 años es que el párroco nos permitió entrar y vender, yo aprendí de ella a hacer estos arreglos y ahora aquí están mis hijas y mi nieta menor quien ya también ayuda a preparar los arreglos”, explicó García.
Al entrar a la iglesia es notable el aroma del fruto de la palma de coyol, la vistosidad de los adornos hechos con flores secas, papel de colores y diversos materiales naturales que son tejidos y entrelazados en ramitos.
Cristina de Perez, quien lleva 6 años de elaborar y vender ramitos de palma en la iglesia El Calvario, manifiesta que la elaboración no es tan fácil como ellas lo hacen ver, que se debe de tener una gran habilidad y experiencia para cumplir el gusto del comprador.
“Ahora a la gente ya no solo le gusta el muy ramo, sino que le gusta que lleve de todo y por eso le digo es que hacer esto no es chiche, porque uno necesita palma, cruces, bueno se necesita de todo, pero sobre todo uno debe de ingeniárselas para convencer a la gente y que le guste”, manifestó Cristina, quien vende junto a su esposo y su hija menor.
La procesión del Domingo de Ramos de la iglesia El Calvario iniciará a las 7:00 de la mañana, sobre la 1ª avenida Sur. La celebración recuerda la entrada triunfal de Jesucristo a Jerusalén, recibido con palmas y alfombras, montado en un burrito.